19 Mayo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente Barack Obama no eludirá los espinosos temas de la reforma migratoria y de la ley de Arizona cuando se reúna hoy con su par mexicano, Felipe Calderón, consciente de que ambos temas inquietan al país vecino. "Son cuestiones que afectan tanto la relación bilateral como a cada uno de nuestros países", dijo una fuente de la Casa Blanca.
Obama recibe hoy a Calderón por primera vez de forma oficial en la Casa Blanca, una cita a la que el mandatario mexicano acude con el mandato explícito de su Congreso de expresar en Washington el rechazo de la sociedad y del gobierno mexicanos a la controvertida ley migratoria promulgada en abril por la gobernadora republicana Jan Brewer, de Arizona, que según casi todo el arco político estadounidense, incluido el Presidente, puede provocar discriminación racial. Obama ha sido muy claro en su rechazo a la ley, que da luz verde al arresto de mexicanos por el mero hecho de ser sospechosos de no tener papeles.
Sin embargo, la fuente de la Casa Blanca, que pidió anonimato, no quiso anticipar si durante el encuentro Obama le revelará las averiguaciones del Departamento de Justicia, que está revisando la constitucionalidad de la normativa que podría entrar en vigor en julio, si bien ya ha sido apelada por numerosas organizaciones civiles que también la rechazan de plano.
Obama le reiterará a Calderón su compromiso con lograr una reforma migratoria en Estados Unidos, si bien esta debe lograrse con apoyo bipartidista, algo que todavía parece muy lejano. A la par, Washington espera que Calderón explique sus esfuerzos para crear oportunidades económicas que permitan a los mexicanos realizar sus sueños en su país de origen, y no en Estados Unidos, agregó la fuente. (DPA)
Obama recibe hoy a Calderón por primera vez de forma oficial en la Casa Blanca, una cita a la que el mandatario mexicano acude con el mandato explícito de su Congreso de expresar en Washington el rechazo de la sociedad y del gobierno mexicanos a la controvertida ley migratoria promulgada en abril por la gobernadora republicana Jan Brewer, de Arizona, que según casi todo el arco político estadounidense, incluido el Presidente, puede provocar discriminación racial. Obama ha sido muy claro en su rechazo a la ley, que da luz verde al arresto de mexicanos por el mero hecho de ser sospechosos de no tener papeles.
Sin embargo, la fuente de la Casa Blanca, que pidió anonimato, no quiso anticipar si durante el encuentro Obama le revelará las averiguaciones del Departamento de Justicia, que está revisando la constitucionalidad de la normativa que podría entrar en vigor en julio, si bien ya ha sido apelada por numerosas organizaciones civiles que también la rechazan de plano.
Obama le reiterará a Calderón su compromiso con lograr una reforma migratoria en Estados Unidos, si bien esta debe lograrse con apoyo bipartidista, algo que todavía parece muy lejano. A la par, Washington espera que Calderón explique sus esfuerzos para crear oportunidades económicas que permitan a los mexicanos realizar sus sueños en su país de origen, y no en Estados Unidos, agregó la fuente. (DPA)







