17 Mayo 2010 Seguir en 
SANTILLANA DEL MAR, ESPAÑA.- Son las primeras banderas que enarboló el ejército insurgente mexicano para luchar por su independencia y llegaron a Madrid como trofeos de guerra. Ahora, más de dos siglos después, volverán ahora a su país natal. A cambio, las últimas enseñas defendidas por los españoles en la antigua colonia, entregadas tras la derrota del general Isidro Barradas en México, volverán a Madrid.
Así lo decidió por real decreto el Consejo de ministros español tras un acuerdo diplomático entre los dos gobiernos, y lo concretaron ayer el presidente mexicano, Felipe Calderón, y el del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en una simbólica ceremonia en la plaza mayor, ante el ayuntamiento de la localidad cántabra de Santillana del Mar, previa a la cumbre entre México y la Unión Europea (UE) que se celebró ayer en la cercana Comillas.
El intercambio de banderas tiene un alto valor simbólico, más cuando este año México celebra el bicentenario de su independencia del yugo colonial español. España y México, un día colonizador y colonia respectivamente, se miran hoy de igual a igual.
Ausencias
En tanto, las ausencias de "pesos pesados" como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el de Cuba, Raúl Castro, el de Italia, Silvio Berlusconi, y el Uruguay, José Mujica (por razones de salud) restarán brillo a la "VI Cumbre entre la Unión Europea y América Latina-Caribe (UE-ALC)", que se celebrará mañana en Madrid.
Más allá de que se sienta la falta de estos líderes en las reuniones, su decisión de no acudir a la capital española, algunos cuestionan la verdadera relevancia y eficacia -medida en resultados tangibles- de este tipo de encuentros entre ambas orillas del Océano Atlántico.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, encabezará la cumbre en Madrid, en tanto que su esposo, Néstor Kirchner, estrenará su flamante secretaría general de la Unasur. Ambos llegaron ayer a la capital española, donde confluirán más de 50 jefes de Estado de los dos continentes.
Cristina presidirá la cumbre junto con Rodríguez Zapatero, pero antes intentará bajarle el tono a la polémica con la UE por el freno argentino a la importación de alimentos. La jefa de Estado participará de un encuentro de la UE-Mercosur, y buscará darle impulso al demorado acuerdo de libre comercio desde 2004. (DPA-Reuters)
Así lo decidió por real decreto el Consejo de ministros español tras un acuerdo diplomático entre los dos gobiernos, y lo concretaron ayer el presidente mexicano, Felipe Calderón, y el del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en una simbólica ceremonia en la plaza mayor, ante el ayuntamiento de la localidad cántabra de Santillana del Mar, previa a la cumbre entre México y la Unión Europea (UE) que se celebró ayer en la cercana Comillas.
El intercambio de banderas tiene un alto valor simbólico, más cuando este año México celebra el bicentenario de su independencia del yugo colonial español. España y México, un día colonizador y colonia respectivamente, se miran hoy de igual a igual.
Ausencias
En tanto, las ausencias de "pesos pesados" como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el de Cuba, Raúl Castro, el de Italia, Silvio Berlusconi, y el Uruguay, José Mujica (por razones de salud) restarán brillo a la "VI Cumbre entre la Unión Europea y América Latina-Caribe (UE-ALC)", que se celebrará mañana en Madrid.
Más allá de que se sienta la falta de estos líderes en las reuniones, su decisión de no acudir a la capital española, algunos cuestionan la verdadera relevancia y eficacia -medida en resultados tangibles- de este tipo de encuentros entre ambas orillas del Océano Atlántico.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, encabezará la cumbre en Madrid, en tanto que su esposo, Néstor Kirchner, estrenará su flamante secretaría general de la Unasur. Ambos llegaron ayer a la capital española, donde confluirán más de 50 jefes de Estado de los dos continentes.
Cristina presidirá la cumbre junto con Rodríguez Zapatero, pero antes intentará bajarle el tono a la polémica con la UE por el freno argentino a la importación de alimentos. La jefa de Estado participará de un encuentro de la UE-Mercosur, y buscará darle impulso al demorado acuerdo de libre comercio desde 2004. (DPA-Reuters)







