17 Mayo 2010 Seguir en 
LONDRES/REIKIAVIK.- La nube de cenizas volcánicas proveniente de un volcán islandés volvió a provocar ayer el cierre del espacio aéreo en el norte del Reino Unido e Irlanda. Los despegues y aterrizajes quedaron interrumpidos en los aeropuertos británicos de Manchester, Birmingham, Liverpool y Leeds, así como en partes de Escocia e Irlanda del Norte, según informaron fuentes oficiales. Londres en principio no se vio afectado. También quedó interrumpido el tráfico aéreo en Irlanda.
El Ministerio de Transporte británico advirtió que posiblemente haya nuevas cancelaciones antes de mañana. Los expertos temen que la nube siga avanzando y alcance el espacio aéreo de Londres.
El instituto meteorológico en Reikiavik había anunciado ayer que la nube de cenizas se dirigía nuevamente hacia Europa, como cuando hace cuatro semanas colapsó el tráfico aéreo de todo el continente. El viento sobre el glaciar Eyjafjalla, donde está el volcán, cambió de dirección y ahora sopla con fuerza hacia el sur. En los últimos días la nube se había dirigido hacia el oeste y permitió que los aeropuertos del continente operaran sin problemas, mientras que obligó a cerrar el principal de Islandia, el Keflavik.
La nube volcánica alcanza una altura de entre 6.000 y 8.000 metros. "Por el momento no hay ningún indicio de que la erupción esté por terminar", indicó el servicio meteorológico. El presidente de la compañía aérea Virgin Atlantic, Richard Branson, criticó el cierre del aeropuerto de Manchester. "Todos los vuelos de prueba de las aerolíneas y de los fabricantes de aviones y motores fueron normales", precisó el ejecutivo. (DPA)
El Ministerio de Transporte británico advirtió que posiblemente haya nuevas cancelaciones antes de mañana. Los expertos temen que la nube siga avanzando y alcance el espacio aéreo de Londres.
El instituto meteorológico en Reikiavik había anunciado ayer que la nube de cenizas se dirigía nuevamente hacia Europa, como cuando hace cuatro semanas colapsó el tráfico aéreo de todo el continente. El viento sobre el glaciar Eyjafjalla, donde está el volcán, cambió de dirección y ahora sopla con fuerza hacia el sur. En los últimos días la nube se había dirigido hacia el oeste y permitió que los aeropuertos del continente operaran sin problemas, mientras que obligó a cerrar el principal de Islandia, el Keflavik.
La nube volcánica alcanza una altura de entre 6.000 y 8.000 metros. "Por el momento no hay ningún indicio de que la erupción esté por terminar", indicó el servicio meteorológico. El presidente de la compañía aérea Virgin Atlantic, Richard Branson, criticó el cierre del aeropuerto de Manchester. "Todos los vuelos de prueba de las aerolíneas y de los fabricantes de aviones y motores fueron normales", precisó el ejecutivo. (DPA)







