15 Mayo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- Barack Obama rompió lanzas con las compañías petroleras involucradas en la marea negra en el Golfo de México y juró poner fin a las relaciones "íntimas" entre la industria y las agencias públicas de control. En un tono inusualmente duro, Obama ordenó una reforma profunda de las normas para autorizar perforaciones y fustigó a los ejecutivos de British Petroleum, Halliburton y Transocean, las compañías en cuestión, por culparse mutuamente de la tragedia durante una audiencia en el Senado.
Mientras tanto, el petróleo sigue fluyendo a borbotones en el Golfo de México, tres semanas después de la explosión del 20 de abril que dos días más tarde hundió la plataforma Deepwater Horizon. Expertos advirtieron que la fuga puede ser hasta 10 veces más intensa que la estimación original de 800.000 litros diarios que hizo British Petroleum (BP). Según científicos que analizaron cuán lejos y rápido se mueven las partículas de crudo, fluyen en realidad cerca de 10 millones de litros diarios. La estimación tiene un margen de error de +/-20%. Los datos sugieren que la marea negra ya es el peor desastre ambiental de la historia de Estados Unidos, eclipsando el accidente del Exxon Valdez.
Ingenieron de BP tratan ahora de conectar un "embudo" en el fondo del mar, sobre el pozo ubicado a 1.500 metros de la superficie, para canalizar desde allí el crudo hacia un buque contenedor. El proceso está llevando más tiempo del esperado. Submarinos a control remoto intentan ajustar y colocar en la boca del pozo un tubo de 53 cm de diámetro con un tubo más pequeño de 15 cm en su interior. (Reuters)
Mientras tanto, el petróleo sigue fluyendo a borbotones en el Golfo de México, tres semanas después de la explosión del 20 de abril que dos días más tarde hundió la plataforma Deepwater Horizon. Expertos advirtieron que la fuga puede ser hasta 10 veces más intensa que la estimación original de 800.000 litros diarios que hizo British Petroleum (BP). Según científicos que analizaron cuán lejos y rápido se mueven las partículas de crudo, fluyen en realidad cerca de 10 millones de litros diarios. La estimación tiene un margen de error de +/-20%. Los datos sugieren que la marea negra ya es el peor desastre ambiental de la historia de Estados Unidos, eclipsando el accidente del Exxon Valdez.
Ingenieron de BP tratan ahora de conectar un "embudo" en el fondo del mar, sobre el pozo ubicado a 1.500 metros de la superficie, para canalizar desde allí el crudo hacia un buque contenedor. El proceso está llevando más tiempo del esperado. Submarinos a control remoto intentan ajustar y colocar en la boca del pozo un tubo de 53 cm de diámetro con un tubo más pequeño de 15 cm en su interior. (Reuters)







