15 Mayo 2010 Seguir en 
MADRID.- La medida del CGPJ ha sido vista en los ámbitos progresistas españoles como un triunfo de la ultraderecha, cuyos crímenes trataba de investigar Garzón, un juez que ha instruido numerosas causas de terrorismo y crímenes contra la humanidad. La decisión de procesarlo, tomada en contra de la opinión de la Fiscalía, ha levantado polémica en la sociedad española y ha llegado también al extranjero, donde se han sucedido manifestaciones de apoyo a un magistrado que alcanzó fama internacional por, entre otras cosas, intentar sentar en el banquillo al ex dictador chileno Augusto Pinochet.
"El hecho de que aparten del ejercicio de su profesión al juez Garzón, o cualquier otro juez, por pretender enjuiciar los crímenes de la dictadura franquista, me provoca una desasosegante desconfianza en nuestro sistema judicial", dijo el cineasta Pedro Almodóvar. Por su parte, el Premio Nobel de Literatura José Saramago manifestó: "las lágrimas del juez hoy son las mías. Hace años, un mediodía, conocí una noticia que fue una de las mayores alegrías de mi vida: el procesamiento de Pinochet. Este mediodía he recibido otra, triste y desesperanzada: que quien se atrevió con los dictadores ha sido apartado por sus pares".
Garzón tiene abiertas otras dos en el Tribunal Supremo: una por ingresos que percibió por un curso dictado en Nueva York y otra por ordenar escuchar las conversaciones entre abogados de la trama de corrupción Gürtel y sus clientes presos, entre ellos políticos del Partido Popular. (DPA)
"El hecho de que aparten del ejercicio de su profesión al juez Garzón, o cualquier otro juez, por pretender enjuiciar los crímenes de la dictadura franquista, me provoca una desasosegante desconfianza en nuestro sistema judicial", dijo el cineasta Pedro Almodóvar. Por su parte, el Premio Nobel de Literatura José Saramago manifestó: "las lágrimas del juez hoy son las mías. Hace años, un mediodía, conocí una noticia que fue una de las mayores alegrías de mi vida: el procesamiento de Pinochet. Este mediodía he recibido otra, triste y desesperanzada: que quien se atrevió con los dictadores ha sido apartado por sus pares".
Garzón tiene abiertas otras dos en el Tribunal Supremo: una por ingresos que percibió por un curso dictado en Nueva York y otra por ordenar escuchar las conversaciones entre abogados de la trama de corrupción Gürtel y sus clientes presos, entre ellos políticos del Partido Popular. (DPA)







