14 Mayo 2010 Seguir en 
LONDRES.- El nuevo gobierno de coalición dirigido por el conservador David Cameron decidió ayer una rebaja del 5% del sueldo de sus miembros para mostrar su determinación en la lucha contra el déficit público. La medida adoptada durante la primera reunión del gabinete ministerial en Downing Street reduce el salario de Cameron a 142.500 libras anuales (unos 170.000 euros), 7.500 libras menos que lo que recibía Gordon Brown, que renunció hace dos días. Y los ministros, que iban a percibir 161.500 euros cada uno, recibirán unos 8.000 euros menos.
Para que sus colaboradores se centren en el trabajo, Cameron prohibió también llevar celulares y Blackberrys a las reuniones del gabinete. Cinco ministros liberal demócratas, encabezados por su líder y viceprimer ministro Nick Clegg, compartieron la mesa con 18 conservadores, entre ellos sólo cuatro mujeres, en la primera reunión de una coalición inédita desde la II Guerra Mundial.
Una baronesa
La principal sorpresa respecto de la composición del Gobierno ha sido el nombramiento de Theresa May como ministra del Interior. Es la segunda mujer que ocupa esa cartera, después de haberlo hecho Jacqui Smith en la administración laborista. Además, figura en el plantel la ministra sin cartera una musulmana: Sayeeda Warsi. Esta abogada de 39 años actuó en la dirección del partido conservador y ostenta el título de baronesa, en virtud de que fue miembro de la Cámara de los Lores. Warsi es experta en el manejo de minorías étnicas. En 2007 viajó a Sudán para lograr la liberación de la maestra inglesa Gillian Gibbons, condenada por permitir que niños de una escuela bautizaran "Mahoma" a un osito de peluche.
Tema principal de la reunión fue la urgencia de luchar contra el colosal déficit público británico y la necesidad de reformar el sistema bancario, ámbito en el que el ministro de Finanzas, George Osborne, trabajará con su par de Empresas, Vince Cable, considerado el liberal demócrata menos cómodo de la alianza. Cameron espera ahorrar 300.000 libras este año con la rebaja salarial, una ínfima parte de los 6.000 millones (7.000 millones de euros) que espera recortar en este ejercicio.
"Estamos trabajando increíblemente bien como equipo", declaró Osborne. Es el mismo optimismo que trataron de transmitir Cameron y Clegg, el miércoles, en su primera rueda de prensa conjunta en los jardines de Downing Street, donde aseguraron que su coalición durará porque las dos partes están unidas por un programa común.
La prensa británica, que ironizó ayer sobre "El show de Dave y Nick", señalando que pareció más una boda que el lanzamiento de una coalición, advirtió también sobre los riesgos de este matrimonio de conveniencia, fruto de numerosas concesiones mutuas, cuando pase la luna de miel. "La boda veraniega fue feliz", afirmó el Guardian, "pero las pruebas del matrimonio acaban sólo de empezar". (Reuters-DPA)
Para que sus colaboradores se centren en el trabajo, Cameron prohibió también llevar celulares y Blackberrys a las reuniones del gabinete. Cinco ministros liberal demócratas, encabezados por su líder y viceprimer ministro Nick Clegg, compartieron la mesa con 18 conservadores, entre ellos sólo cuatro mujeres, en la primera reunión de una coalición inédita desde la II Guerra Mundial.
Una baronesa
La principal sorpresa respecto de la composición del Gobierno ha sido el nombramiento de Theresa May como ministra del Interior. Es la segunda mujer que ocupa esa cartera, después de haberlo hecho Jacqui Smith en la administración laborista. Además, figura en el plantel la ministra sin cartera una musulmana: Sayeeda Warsi. Esta abogada de 39 años actuó en la dirección del partido conservador y ostenta el título de baronesa, en virtud de que fue miembro de la Cámara de los Lores. Warsi es experta en el manejo de minorías étnicas. En 2007 viajó a Sudán para lograr la liberación de la maestra inglesa Gillian Gibbons, condenada por permitir que niños de una escuela bautizaran "Mahoma" a un osito de peluche.
Tema principal de la reunión fue la urgencia de luchar contra el colosal déficit público británico y la necesidad de reformar el sistema bancario, ámbito en el que el ministro de Finanzas, George Osborne, trabajará con su par de Empresas, Vince Cable, considerado el liberal demócrata menos cómodo de la alianza. Cameron espera ahorrar 300.000 libras este año con la rebaja salarial, una ínfima parte de los 6.000 millones (7.000 millones de euros) que espera recortar en este ejercicio.
"Estamos trabajando increíblemente bien como equipo", declaró Osborne. Es el mismo optimismo que trataron de transmitir Cameron y Clegg, el miércoles, en su primera rueda de prensa conjunta en los jardines de Downing Street, donde aseguraron que su coalición durará porque las dos partes están unidas por un programa común.
La prensa británica, que ironizó ayer sobre "El show de Dave y Nick", señalando que pareció más una boda que el lanzamiento de una coalición, advirtió también sobre los riesgos de este matrimonio de conveniencia, fruto de numerosas concesiones mutuas, cuando pase la luna de miel. "La boda veraniega fue feliz", afirmó el Guardian, "pero las pruebas del matrimonio acaban sólo de empezar". (Reuters-DPA)







