13 Mayo 2010 Seguir en 
LONDRES.- El flamante primer ministro conservador británico, David Cameron, inició ayer su tarea al frente de una histórica coalición de centro derecha con los liberal demócratas de Nick Clegg, tras poner fin a 13 años de gobierno laborista. Se trata del primer gobierno de coalición desde la II Guerra Mundial, que tendrá cinco ministros liberal demócratas, incluyendo a Clegg como número dos con rango de viceprimer ministro. Cameron, que a los 43 años se convirtió en el jefe de gobierno británico más joven desde 1812, y Clegg, de la misma edad, sellaron ayer con un apretón de manos frente al número 10 de Downing Street una alianza que muchos consideran contra natura.
El nuevo premier anunció el programa acordado por estos dos partidos que tenían importantes diferencias en temas como Europa, defensa, inmigración y la reforma del sistema electoral. El nuevo canciller, William Hague, insistió en que el pacto superará la prueba del tiempo, mientras que los analistas se preguntan si resistirá en el largo plazo.
Otros ministros confirmados son Liam Fox en Defensa, y George Osborne al frente de la crucial cartera de Finanzas. Este brillante y astuto político de 38 años, que ya estaba a cargo de los asuntos económicos en el gabinete de oposición, suscita dudas en los círculos financieros sobre su capacidad para sacar a la frágil economía británica de la crisis y enderezar las maltrechas finanzas públicas.
La prioridad absoluta del nuevo gobierno será la reducción del déficit, que aumentó a 163.000 millones de libras (U$S 250.000 millones). Los conservadores deberían aplicar este año su plan de recorte del gasto público por valor de 6.000 millones de libras. (AFP-NA)
El nuevo premier anunció el programa acordado por estos dos partidos que tenían importantes diferencias en temas como Europa, defensa, inmigración y la reforma del sistema electoral. El nuevo canciller, William Hague, insistió en que el pacto superará la prueba del tiempo, mientras que los analistas se preguntan si resistirá en el largo plazo.
Otros ministros confirmados son Liam Fox en Defensa, y George Osborne al frente de la crucial cartera de Finanzas. Este brillante y astuto político de 38 años, que ya estaba a cargo de los asuntos económicos en el gabinete de oposición, suscita dudas en los círculos financieros sobre su capacidad para sacar a la frágil economía británica de la crisis y enderezar las maltrechas finanzas públicas.
La prioridad absoluta del nuevo gobierno será la reducción del déficit, que aumentó a 163.000 millones de libras (U$S 250.000 millones). Los conservadores deberían aplicar este año su plan de recorte del gasto público por valor de 6.000 millones de libras. (AFP-NA)







