El río huele a petróleo

La mancha alcanzó al delta del Misisipi. Los pescadores sufren dolores de cabeza.

UNA CALAMIDAD ECOLOGICA. Vista aérea del vertido de petróleo en el golfo de México tras la explosión de la plataforma. REUTERS
UNA CALAMIDAD ECOLOGICA. Vista aérea del vertido de petróleo en el golfo de México tras la explosión de la plataforma. REUTERS
08 Mayo 2010
MISISIPI, Estados Unidos.- En el delta del río Misisipi se siente el olor dulzón del petróleo derramado tras la explosión de la plataforma Deepwater Horizon de la British Petroleum (BP), en la que murieron 11 personas el pasado 20 de abril. Así lo asegura el diario "El País" en su edición digital de hoy.

La mancha ha cubierto la parte norte de las islas Chandeleur. Según las autoridades, que tienen imágenes captadas vía satélite, el crudo se acerca, con su color anaranjado y verdoso, inexorablemente hacia los pantanos y marismas del río. De hecho, no se puede pescar en aguas federales y el Gobierno de Luisiana ha prohibido faenar en diversos puntos de las costas estatales, afectando a la recolección de ostras.

Eso significa más inactividad y más frustración para los pescadores, que han pasado de la incredulidad al nerviosismo. Para peor, el Departamento de Sanidad y Hospitales ha recibido una docena de quejas por ráfagas de hedor que recorren las costas y que provocan dolor de cabeza, irritación de los ojos y náuseas. Mientras tanto, ingenieros de BP maniobraban ayer una inmensa cúpula de metal de 60 metros de altura y más de 100 toneladas sobre el lecho marino, destinada a tapar el pozo petrolero dañado en el Golfo de México.

La estructura de cuatro pisos de alto es la única esperanza que tiene BP para cubrir en el corto plazo la mayor de las dos fugas existentes, y redirigir el flujo de crudo desde casi 1,6 kilómetros debajo de la superficie del mar hacia un tanquero en la superficie. Pero todo es incierto y nadie está seguro de que funcionará.

Esa técnica no fue probada a gran profundidad, donde los ingenieros deben guiar a robots subacuáticos en medio de una total oscuridad y sometidos a fuertes corrientes y a una alta presión. Las conexiones para bombear el crudo al barco insumirán de tres a cuatro días en el mejor de los casos. (Especial)

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