El rescate de los bonos

La realización de una operatoria que no acfecte a los intereses sectoriales ni generales es una obligación del gobierno.

16 Abril 2003
Como se sabe, el rescate de las monedas espurias de la Argentina está en marcha. Ayer, la provincia de Córdoba fue la primera en suscribir el respectivo acuerdo con la Nación para ejecutar esa medida. Ella permitirá que los bonos cordobeses -denominados "Lecor"- salgan de la circulación en los próximos días. Serán rescatados 1 por 1 para los empleados públicos y para los jubilados y, en cuanto al resto de los tenedores, deberá participar en una licitación, donde se estima que la quita no será importante, dado que las "Lecor" se cotizan prácticamente a la par del peso.
Tal no es, por cierto, el caso de Tucumán. Como se sabe, entre nosotros el "Bocade" tiene mucha mayor incidencia en el circulante, y su cambio por dinero en efectivo dista de ser a su valor nominal, como nos consta y lo sufrimos todos. Está también la cuestión de los títulos falsificados o "mellizos" que circulan, y sobre cuyos montos no hay estimación precisa. No es extraño entonces que la operatoria de rescate se haya convertido en un problema que preocupa a todos, especialmente a los comerciantes que poseen grandes volúmenes de esos títulos.
De acuerdo con lo que informamos, el Gobierno sostiene que en Tucumán es imposible realizar el canje al valor nominal -salvo en el caso de los empleados públicos- ya que el empresario carga a sus precios el desagio del bono, lo que vendría a enriquecerlo injustificadamente si la conversión fuera de 1 por 1. El rescate se efectuará por licitación, y habrá una operatoria especial para tenedores minoristas, que podrán cambiar hasta 500 pesos con un desagio del 10%. La FET reclama el canje sin desagio y advierte que de otra manera la Provincia se arriesga a enfrentar acciones judiciales. Y al mismo tiempo los comerciantes recuerdan la necesidad de que el canje se efectúe sin traumatismos, a fin de evitar que la iliquidez invada la plaza.
Entretanto, el Gobierno provincial alienta temores de que el desagio actual empiece a incrementarse antes de la licitación, dado que los que canjean títulos quieren protegerse de las cifras de corte que fijará la Nación en las licitaciones. Está también el problema de la operatoria FET de canje a los 35 días, que podría complicarse si crece demasiado el monto de depósitos.
En suma, esta cuestión del canje de los bonos -que están incorporados a la economía tucumana desde hace ya tantos años- constituye un tema de saliente importancia en este momento. Está de más decir que debe manejarse con el máximo cuidado, ya que toda operación que tenga que ver con la moneda integra las más delicadas y sensibles del sistema financiero.Pero lo que debe recalcarse especialmente es que el rescate de los títulos debe tener la máxima transparencia. Es decir, que se conozcan perfectamente todos los detalles de la operatoria, y que esta se cumpla rigurosamente y en todos los casos, tanto por parte del Estado como de los particulares. Ello no solamente porque ese marco debe presidir todas las operaciones financieras oficiales, sino también por la mayúscula incidencia que el bono tiene en la economía provincial. Pareciera sobreabundante recordar, además, que la confianza pública en el mecanismo es fundamental para no deteriorar el valor de canje. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de salir de una vez de este sistema monetario paralelo, que ha trastornado las finanzas de toda la población y que viene enrareciendo todas las transacciones, sobre todo desde que la incorporación de los títulos al circulante excedió los márgenes que las implacables leyes monetarias fijan para esos casos.
Pero esa salida, repetimos, debe efectuarse con la transparencia necesaria para reducir su traumatismo al mínimo posible. Es lo que la ciudadanía espera y el Gobierno debe darle cumplida satisfacción.

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