"Es doloroso": las denuncias de acoso en la UNT generaron un amplio debate

La crisis por denuncias de acoso abrió debates sobre militancia estudiantil, mecanismos institucionales y formas de acompañamiento.

ASAMBLEAS. Los espacios para debatir los pasos siguientes que se deberían tomar ante la gravedad de los hechos, continuarán en los próximos días. la gaceta / foto de diego aráoz
ASAMBLEAS. Los espacios para debatir los pasos siguientes que se deberían tomar ante la gravedad de los hechos, continuarán en los próximos días. la gaceta / foto de diego aráoz
Hace 5 Hs

La tensión que atraviesa a la Facultad de Filosofía y Letras se hizo visible durante una asamblea estudiantil. La reunión, abierta a estudiantes y organizada por una de las carreras de la facultad, reunió a decenas de personas en medio de un clima de fuerte conmoción. Allí comenzaron a multiplicarse testimonios de estudiantes que relataron experiencias de destrato, situaciones de machismo dentro de espacios militantes y cuestionamientos hacia la manera en que algunas denuncias habrían sido abordadas en el pasado.

En medio de las intervenciones, una estudiante tomó la palabra en representación de una joven que, según relató, había atravesado una situación de acoso tiempo atrás. El momento derivó en una escena inesperada: un estudiante presente reconoció públicamente haber protagonizado un episodio denunciado ocurrido en una fiesta tiempo atrás y pidió disculpas frente a la asamblea.

Luego del pedido de disculpas, surgieron cuestionamientos sobre la manera en que esas disculpas habían sido dadas anteriormente y sobre a quiénes habían estado dirigidas. La discusión derivó en un intercambio cargado de tensión emocional, hasta que finalmente el estudiante se retiró del lugar.

La secuencia dejó expuesto el nivel de sensibilidad que atraviesa hoy a la comunidad estudiantil, en un momento donde las denuncias ya no solo interpelan a personas puntuales, sino también a las dinámicas internas de agrupaciones, espacios políticos y mecanismos institucionales de contención y respuesta.

Comunidad estudiantil

La situación generada por dos denuncias de acoso y violencia de género atraviesa actualmente a toda la casa de altos estudios. Es por eso que el tema despertó preocupación entre estudiantes y derivó en la activación del protocolo institucional de género, además de una serie de asambleas impulsadas en distintas carreras de la facultad.

Lucía Gastaminza, presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CUEFIL), explicó que dentro de la comunidad estudiantil “se viene manejando un clima de bastante preocupación”, especialmente porque los denunciados forman parte del ámbito universitario.

Según detalló, el centro de estudiantes tomó conocimiento de la situación la semana pasada y ese mismo lunes presentó la información ante el espacio de género de la facultad, donde se activó formalmente el protocolo correspondiente. “En la Facultad de Filosofía y Letras y en toda la universidad existen los espacios de género”, manifestó.

Gastamniza señaló que las asambleas realizadas durante los últimos días buscaron poner en común lo ocurrido, informar a quienes todavía no conocían el caso y debatir herramientas de acompañamiento y posibles respuestas frente a este tipo de situaciones.

También señaló que el protocolo funciona a través de una instancia inicial de “primera escucha”, a cargo de referentes de género de cada facultad. A partir de allí, y dependiendo de cada situación, las actuaciones pueden avanzar hacia instancias jurídicas e investigaciones internas.

Consultada sobre el rol del centro de estudiantes, aclaró que no existe un “departamento de género” propio del CUEFIL, sino un espacio institucional dentro de la facultad encargado específicamente de canalizar denuncias y acompañar a quienes atraviesan situaciones de violencia. Según indicó, el espacio colabora con actividades de prevención, talleres y espacios de diálogo.

Uno de los aspectos más delicados de la situación es que uno de los denunciados integraba espacios de militancia estudiantil. Sobre ese punto, Gastaminza reconoció el impacto interno que provocó el caso. “Por supuesto que es muy doloroso”, afirmó. “No dejamos de haber sido víctimas de las mismas mentiras que él decía”, manifestó.

La dirigente estudiantil sostuvo que lo ocurrido obliga a revisar dinámicas y prácticas dentro de los espacios políticos universitarios. “Invita a reflexionar muchas de las prácticas y volver a preguntarse con quién está militando uno”, expresó.

Por otro lado, aclaró que el centro de estudiantes evitó mantener conversaciones directas con las denunciantes para no incurrir en situaciones de revictimización.

En paralelo, los debates surgidos dentro de las reuniones estudiantiles comenzaron a abrir nuevas discusiones dentro de la facultad. Entre ellas, la posibilidad de crear comisiones de género en las distintas carreras y revisar el funcionamiento de las herramientas institucionales existentes.

“Estas situaciones también dan cuenta de la necesidad de seguir reconstruyendo algunas de las herramientas que tenemos”, reflexionó Gastamiza.

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