CARTAS DE LECTORES

15 Abril 2003
CAMPO NORTE
Con gran sorpresa y con algún desconcierto, leí la noticia acerca de que la Provincia comprará los predios del ex Regimiento 19 y el Campo Norte, con fondos coparticipables y en cuotas. Mientras tanto, ¿los vecinos de Villa Santillán deberemos esperar a que se pague la totalidad de la operación inmobiliaria, para que limpien el predio? Supongo que, disponiendo de semejante suma ($ 5 millones y algo) podrían comprar algo de gasoil, y mandar una topadora o una motoniveladora, y algún camión para quitar la basura y desmontar Campo Norte. Ya no sólo hay pastos altos, hay árboles de tártago. ¡Por favor, hagan algo!
Adriana Navarro
adrinaro@hotmail.com


SUBSIDIOS
El ministro Roberto Lavagna anunció la implementación de subsidios por $ 150 para personas mayores de 70 años más pobres del país. Así se creó otra forma de reparto al pueblo. Evidentemente hay dinero para cumplir con tantos planes sociales implementados. Entonces, ¿por qué no se paga a los jubilados nacionales lo que por ley les corresponde? Me jubilé con 40 años de servicio y percibo un haber mensual miserable, causa por la cual inicié en 1995 un juicio por reajuste de haberes jubilatorios. Al fin, en asamblea realizada el año pasado, en el gremio Apdfa, el abogado nos informó que el fallo de la justicia salió favorable a nuestro reclamo y que la actualización de los haberes y pago de las diferencias existentes se harían a partir de setiembre de 2002. Pero pasó esa fecha sin novedad al respecto y sigue pendiente sin aviso, ¿hasta cuándo? Al parecer, el trámite está paralizado en la Anses. Se desconoce así una decisión judicial que no puede desestimarse sin afectarse legítimos derechos ciudadanos de los jubilados nacionales. Es importante que los legisladores nacionales, como representantes del pueblo, intervengan dictando medidas en resguardo del derecho de los jubilados nacionales establecido por la Justicia argentina.
Angel Oscar Graneros
Av. Democracia 380
S.M. de Tucumán


VIVEZA CRIOLLA
A través de los medios de comunicación y la profusa propaganda, se nos hace conocer a los diversos candidatos y partidos, lo que motiva que nadie pueda sustraerse de hablar del tema. Esta situación que me trajo a la memoria el original relato de un paisano de otros tiempos. "¿Qué partido le gusta? Partido, ninguno. Yo voto al blanco; si no trabajo no como, entonces para qué votar a otros, ¿para que no trabajen? Eso si yo voy a todas las reuniones porque por ahí ligo algo... Antes era otra cosa, yo también votaba en blanco, pero era otra cosa porque se chupaba el discurso, aplaudía, gritaba. Total sabía que terminado el discurso uno pasaba para el fondo, y si era rápido se daba una empanzada de "asao", vino y empanadas... Sí, uno era capaz de aplaudir hasta con los pies, y claro, al otro día era otro partido el que hacía el acto. Si uno era vivo sacaba limpita la semana comiendo de arriba". Conclusión: lo que se dice la eterna viveza criolla, así vivimos y así nos va a los argentinos. Nada ha cambiado.
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán


POLITIQUEROS
No comprendo a los argentinos que están viviendo la corrupción, la desidia, el robo, la mentira política en sangre propia y que, sin embargo, no escarmientan. Casi todos los días, La Gaceta informa sobre comedores infantiles que cierran, o sobre la hipocresía de los funcionarios que impiden la llegada de la ayuda alimentaria o económica a diversos comedores. En varios países de Europa se organizan grandes campañas de ayuda a Tucumán-Argentina. El tema de los niños desnutridos es archiconocido en países como España o Alemania. La gente está afectada y sensibilizada por Tucumán. Soy testigo. Aquí la gente junta medicamentos, organiza colectas de dinero para los comedores de Tucumán. Me pregunto qué hace el pueblo tucumano. Es una vergüenza para mí seguir pidiendo aquí en España ayuda para Tucumán, mientras se publica constantemente que los primeros que niegan la ayuda son los mismos tucumanos politiqueros. Y ahí continúan no obstante, en sus puestos y caminando sueltos como si nada pasara. ¿Por qué el pueblo lo permite?
Patricia Aráoz
patricia-ar@web.de


ASUNT
Me informaron que en la farmacia de Acción Social de la UNT no se permite vender muchas monodrogas que se estaban produciendo en los laboratorios de la UNT. Drogas que van desde los antipiréticos, pasando por remedios para enfermos crónicos, hasta a los remedios más usuales. La explicación proporcionada por los excelentes profesionales que están a cargo de la farmacia es que el ente regulador Anmat ha dictaminado que las monodrogas en cuestión no cumplen los requisitos técnicos establecidos con criterios que desconozco, pero presumo conocer. En mi caso particular, soy consumidor de por vida de remedios antirrecurrenciales, cuya monodroga es la carbamazepina. Se presenta en forma comercial con muchos nombres, todos muy caros. Nunca sentí ninguna diferencia entre el tratamiento con la monodroga y los de marca comercial. Me pregunto entonces, ¿por qué se sacó de circulación las drogas mencionadas sin antes haber estudiado a la población consumidora? ¿Los laboratorios no ejercieron ningún lobby sobre el ente? ¿La cadena que funciona en todas las ramas de la medicina, conocida como ana-ana se cortó? ¿El laboratorio de la UNT no hace bien las cosas? Esto último, lo descarto. Mis sospechas son muy grandes como para convencerme de que aquí hay algo raro. ¿No será una de las tantas corrupciones corrientes en Argentina? No veo de mucha utilidad a la ley sobre las monodrogas, si los legisladores no hacen un seguimiento para su cumplimiento efectivo.
Alberto Clérici
albertoclerici@yahoo.com.ar


ESFUERZO COLECTIVO
Las figuras providenciales existen gracias a quienes las ensalzan. La obsecuente idolatría de la gente les causa mucho daño. Como Maradona, un buen jugador de fútbol que, superado por la gloria, terminó apresado por la droga. Como el fiscal que luchaba contra la corrupción, a quien tentaron con la política, y que debió haber permanecido en su función, superando las trabas en la Justicia. Porque el temor y el "no te metás" son almácigos de salvadores y mesías, cabezas visibles de anhelos, que pocas veces alcanzan a satisfacer; porque la falta de control del poder la adulación conceden impunidad y favorecen la corrupción. Es hora de que se comprenda que sólo el esfuerzo conjunto lleva a los pueblos a su destino. Debemos intentar formas nuevas de participación, que permitan aportar nuestras ideas y esfuerzos. No sólo nuestros derechos, sino también nuestras obligaciones, participando, controlando y exigiendo que se cumpla lo que se nos promete. Es hora de hacernos cargo.
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar

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