Es como si se fuera un amigo

Por Luis Víctor "Pato" Gentilini -Músico

20 Marzo 2010
Fue un emblema de toda la vida del folclore tucumano. Es una esquina que alguien del Estado debería buscar cómo conservar para volver a ponerla en funcionamiento.
En el año 60 yo era más concurrente a Chirola, la peña contigua, pero iba mucho a El alto porque ahí se conservaba la costumbre de la guitarra circulando por las mesas.  
Recuerdo que había un pianito vertical que la madre de Pedro Aredes me pedía que tocara. En esa casa se compuso "Viene clareando". Es un lugar histórico que no cambió mucho, aunque estaba favorecido por el funcionamiento del coche motor al sur, que iba hasta La Cocha. Era un caedero de gente de todo tipo.
La bohemia estaba relacionada con la creación, era un lugar fuertemente inclinado a eso, como Chirola. Era permanente el intercambio de lo que se hacía, corría el vino y las empanadas, que eran muy ricas... Los Aredes eran gente muy acogedora.
Recuerdo que iba con un amigo catamarqueño, el Tata Herrera, y recuerdo que la gente vibraba muy fuertemente con el canto potente, con fundamento.
Era un lugar para encontrarse. Con el cierre se pierden cosas importantes. Cuando algo de esta naturaleza se cierra, es como que se fuera un amigo. A veces las cosas son irreversibles ante cambios permanentes, como en estos tiempos.

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