Resumen para apurados
- Investigadores del Instituto Weizmann de Israel demostraron que las personas eligen amigos con olores corporales similares porque el cerebro los percibe seguros.
- Mediante una nariz electrónica, los científicos analizaron muestras de ropa de amigos sin perfume y hallaron que compartían firmas químicas parecidas con un 71% de precisión.
- El hallazgo prueba que el aroma actúa como facilitador social primario, aunque la razón, los valores y la psicología definirán la consolidación definitiva del vínculo.
No se trata de oler bien o mal, se trata de un signo de compatibilidad que brinda seguridad. Lo primero que determina una amistad es el aroma corporal natural y puro que emana de otra persona. Científicamente probado por un equipo de investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), publicado en la prestigiosa revista científica Science Advances, el estudio demostró que, por debajo de los pensamientos conscientes, la nariz ya había olfateado las moléculas de la persona.
Así el bulbo olfativo le envió la señal a la amígdala (el centro de las emociones) y el cerebro primitivo dictaminó que se puede establecer una conexión positiva. El sentido del olfato funciona de manera inconsciente como un filtro biológico que nos impulsa a conectar con ciertos amigos. El cerebro racional piensa que es porque comparten el mismo gusto por la música, sentido del humor o porque es una persona amable. Para ilustrarlo de la manera más básica, el episodio es comparable al olfateo que realizan los animales entre sí; el ser humano, aunque no vaya por la vida pegando la nariz al otro, también olfatea.
¿Cómo se hizo el estudio?
Liderados por la investigadora Inbal Ravreby, los investigadores utilizaron la “nariz electrónica” (eNose). La tecnología detrás del dispositivo no se creó especialmente para este experimento, sino que ya tenía un largo recorrido en el mercado científico e industrial. Fuera del laboratorio de psicología, una “nariz electrónica” tiene aplicaciones en la industria de alimentos y bebidas, medio ambiente y seguridad, medicina y farmacia.
Los investigadores reclutaron a parejas de amigos del mismo sexo que no eran parejas románticas, pero que habían tenido una conexión instantánea, de esas en la que se siente que se conoce al otro de toda la vida desde el primer día. El protocolo establecía que debían dormir con camisetas de algodón limpias durante varias noches, evitar alimentos con olores fuertes, no usar perfumes, desodorantes ni jabones con fragancia. Los sensores de la eNose mostraron que las firmas químicas del olor corporal de los amigos eran significativamente más similares entre sí que las de las parejas de personas desconocidas.
Si bien creemos que dependemos mucho del lenguaje y la vista para vincular, el olfato también incide en primera instancia aunque de manera inconsciente. Alguien que huele como uno, entonces puede percibirse como "seguro" o familiar.
Las excepciones
El mismo estudio de 2022 demostró que la máquina predijo la química entre desconocidos con un 71% de precisión. Eso significa que hubo un 29% de casos que rompieron la regla: personas que olían muy parecido pero no se soportaron, o personas con olores totalmente diferentes que terminaron cayéndose de maravilla.
Los científicos explican estas situaciones por la corteza cerebral hiperdesarrollada que tiene el ser humano. Factores racionales o sociales pueden aplastar por completo la señal del olfato. Alguien puede oler exactamente igual que uno, pero si abre la boca y dice algo que choca con los valores propios, ideología política o creencias, la conexión se pulveriza.
Los científicos del olfato apuntan que la similitud se busca para el vínculo amistoso, no en el de pareja. En el amor, trata de hallarse lo opuesto porque preferimos inconscientemente el olor de personas con un sistema inmunológico totalmente diferente al nuestro. Esto es un mecanismo evolutivo para que los hijos tengan mejores defensas y evitar la endogamia.
Por lo tanto, la química con alguien de olor radicalmente distinto; puede fallar para ser "amigos de charlas de café", pero la atracción romántica o sexual podría ser explosiva.
La conclusión de los científicos es que el olor corporal similar funciona como un facilitador o un empujón inicial. Pero lo que pasa después de que esa puerta se abre depende enteramente de nuestra psicología humana, no de la química.







