17 Marzo 2010 Seguir en 
Científicos estadounidenses realizaron los primeros experimentos con ratones de laboratorio y los resultados fueron sorprendentes: la presencia de un tipo de bacteria específica en la flora intestinal influye de manera decisiva en el metabolismo y el apetito de esos mamíferos. Los investigadores siguen trabajando sobre la hipótesis según la cual la obesidad sería una enfermedad infecciosa. El hallazgo podría llegar a revolucionar el campo de estudio de esta afección que, por sus consecuencias, está considerada como una de las epidemias más preocupantes del siglo XXI.
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