15 Marzo 2010 Seguir en 
Eran las cinco de la tarde y el sol era uno de los pocos presentes, además de los organizadores del primer Encuentro por la Diversidad. Una hora y media más tarde, con la entrada de la murga Pechando el Camión, la escena se convirtió en algo totalmente distinto: el piletón del parque Avellaneda empezó a llenarse de gente que bailaba y aplaudía al ritmo de la fiesta, que duró varias horas más.
Roto el hielo y con la mejor actitud del público comenzó la merienda colectiva. Así, con medialunas, facturas y jugos que las organizaciones encargadas del evento (Cruzada, Hojas de Trébol y Diversión Antifascista) repartieron al público, la jornada empezó a tomar más color.
El público comprendía desde militantes de la diversidad a una que otra familia que pasaba por ahí y decidió quedarse a compartir la merienda y la música; recorría los stands y se llevaba pulseras, imanes, numerosas revistas y remeras, todas enmarcadas en las consignas del evento. Mientras, Tercera Colina y The Felicce subía al escenario.
La tercera banda, Las voces del sol, se encargó de darle el toque folclórico a la tarde, y fue el momento de prenderse para bailar una chacarera. "Está buenísimo lo que hicieron, me alegra mucho esto. Te da la posibilidad de conocer mucha gente que piensa igual a uno. Espero que que para las próximas ediciones vaya creciendo", comentó Sofía. "Esta bueno; lo que agregaría para la próxima es que haya más expresiones artísticas, un mural y cosas así. Igual me gustó mucho para ser la primera vez", aportó Hernán.
Finalizado el baile y los pañuelos en el aire, subió al escenario el indie pop de Carlos Andújar, que con un extenso set entretuvo a un público que nunca mezquinó los aplausos.
Luego de una performance realizada por Sonia Hynes y Javier Alonso, el cierre de la noche, en cuanto a bandas en vivo, estuvo a cargo de Skaraway, que con toda la fiesta del ska se llevó la mayor cantidad de palmas y bailes.
Contentos
De este modo, en un marco de festejos y alegría se fue cerrando una jornada que dejó al público y a sus organizadores más que contentos. "Me parece que el evento va muy bien. Vino mucha más gente de lo que esperaba. Además es la primera vez que se hace algo así en Tucumán, esta bueno que la gente se prenda y lo apoye", comentó Aldana, de la agrupación Cruzada. "La idea es mostrar que la diversidad en Tucumán existe y tiene convocatoria; mostrar cómo realmente somos y destruir los prejuicios que existen en la sociedad", agregó Mariana.
Roto el hielo y con la mejor actitud del público comenzó la merienda colectiva. Así, con medialunas, facturas y jugos que las organizaciones encargadas del evento (Cruzada, Hojas de Trébol y Diversión Antifascista) repartieron al público, la jornada empezó a tomar más color.
El público comprendía desde militantes de la diversidad a una que otra familia que pasaba por ahí y decidió quedarse a compartir la merienda y la música; recorría los stands y se llevaba pulseras, imanes, numerosas revistas y remeras, todas enmarcadas en las consignas del evento. Mientras, Tercera Colina y The Felicce subía al escenario.
La tercera banda, Las voces del sol, se encargó de darle el toque folclórico a la tarde, y fue el momento de prenderse para bailar una chacarera. "Está buenísimo lo que hicieron, me alegra mucho esto. Te da la posibilidad de conocer mucha gente que piensa igual a uno. Espero que que para las próximas ediciones vaya creciendo", comentó Sofía. "Esta bueno; lo que agregaría para la próxima es que haya más expresiones artísticas, un mural y cosas así. Igual me gustó mucho para ser la primera vez", aportó Hernán.
Finalizado el baile y los pañuelos en el aire, subió al escenario el indie pop de Carlos Andújar, que con un extenso set entretuvo a un público que nunca mezquinó los aplausos.
Luego de una performance realizada por Sonia Hynes y Javier Alonso, el cierre de la noche, en cuanto a bandas en vivo, estuvo a cargo de Skaraway, que con toda la fiesta del ska se llevó la mayor cantidad de palmas y bailes.
Contentos
De este modo, en un marco de festejos y alegría se fue cerrando una jornada que dejó al público y a sus organizadores más que contentos. "Me parece que el evento va muy bien. Vino mucha más gente de lo que esperaba. Además es la primera vez que se hace algo así en Tucumán, esta bueno que la gente se prenda y lo apoye", comentó Aldana, de la agrupación Cruzada. "La idea es mostrar que la diversidad en Tucumán existe y tiene convocatoria; mostrar cómo realmente somos y destruir los prejuicios que existen en la sociedad", agregó Mariana.







