09 Febrero 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Mantener el dólar por debajo de los $ 4, limitar los reclamos salariales, impulsar nuevos acuerdos de precios y presionar para que los bancos presten más plata a tasas de interés más bajas, formarán parte de la estrategia del Gobierno para evitar un desborde inflacionario. Pese a que desde el Ejecutivo insisten en tratar de minimizar la escalada de precios, analistas y consultoras privadas advierten que la inflación podría llegar al 20% este año. Una muestra de que esa preocupación es real y no sólo una sensación es lo ocurrido en enero, donde el costo de vida aumentó entre 2% y 3%, con fuertes alzas en los alimentos, según coinciden los estudios particulares.
"No veo un proceso inflacionario en la Argentina. Hay un reacomodamiento de precios", consideró el ministro de Economía, Amado Boudou, y aseguró que la cotización del dólar "no tendrá movimientos bruscos".
Para el titular del Palacio de Hacienda, los recientes incrementos en los precios de los alimentos obedecen a cuestiones estacionales, como el caso de la carne, donde la sequía afectó la producción ganadera. No obstante, Boudou advirtió que éste es "un proceso que se va ir revirtiendo con las medidas que se están tomando hacia adelante". Como parte de esa estrategia oficial, la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, intentará persuadir a los bancos para que bajen las tasas de interés y de esa manera fomentar el crédito destinado a las empresas para ampliar la oferta de bienes.
La política cambiaria del Gobierno apunta a mantener a raya el valor de la divisa norteamericana, en un valor inferior a los $ 4, para evitar un impacto en los precios como ocurre cada vez que sube el valor del dólar. Desde el sector privado, estiman que el dólar trepará a fin de este año a $ 4,13, equivalente a una suba del 7%, según el estudio Bein. "Como en todo cambio puede haber alguna tensión, alguna pulseada, pero lo cierto es que el Gobierno y el Banco Central han ido generando las herramientas para poder administrar el tipo de cambio sin sobresaltos", afirmó Boudou.
Por otra parte, el Gobierno intentará también aprovechar la relación con la CGT que lidera Hugo Moyano para morigerar los reclamos salariales, ya que algunos gremios de peso advirtieron que pedirán mejoras de entre 22% y 25% para este año.
En el marco de esa batería de medidas, el Ejecutivo promoverá nuevos acuerdos de precios y a cuyo cargo estará el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Si bien los convenios anteriores no tuvieron el efecto esperado, la idea es presionar a los formadores de precios de la canasta básica para tener controlados esos artículos de primera necesidad. (NA)
Seguidilla de incrementos
- Asado más caro.- El año arrancó con subas de entre un 20% y un 40% en el precio de la carne vacuna. Actualmente, los cortes más económicos cuestan alrededor de $ 20 el kilo, mientras que los cortes especiales como el lomo, la picana y el filet (foto) se ubican en $ 33,90 por kilo en las carnicerías de primera línea. Los motivos del incremento de los cortes son varios: el mal estado de los campos por el efecto de las sequías y la merma en el stock ganadero por la matanza de vientres, entre otros.
- Pescado por las nubes.- A partir de la segunda semana de enero en las pescaderías se comenzaron a percibir aumentos en los precios de los pescados, principalmente los de mar, que se encarecieron hasta un 25%. La merluza pasó de costar $ 16 a $ 20 el kilo, mientras que el kilo de calamar valía $ 20 y actualmente está a $ 25, a su vez el Atún subió de $ 18 a $ 22, también el kilo.
- Suba en lácteos y quesos.- El lunes la leche y los productos lácteos registraron un aumento de entre un 5% y un 15%, según la marca y el producto. Mientras que la leche subió entre un 4% y un 10%, dependiendo su procedencia, en los productos lácteos, la suba no se aplicó bruscamente, sino que se fue aplicando de manera progresiva desde mediados de diciembre.
- Combustibles.- El precio del litro de nafta y de gasoil premium también se incrementó. La semana pasada, ambos combustibles subieron alrededor de un 5%. Se espera que suceda lo mismo con el resto de las naftas durante los próximos días.
"No veo un proceso inflacionario en la Argentina. Hay un reacomodamiento de precios", consideró el ministro de Economía, Amado Boudou, y aseguró que la cotización del dólar "no tendrá movimientos bruscos".
Para el titular del Palacio de Hacienda, los recientes incrementos en los precios de los alimentos obedecen a cuestiones estacionales, como el caso de la carne, donde la sequía afectó la producción ganadera. No obstante, Boudou advirtió que éste es "un proceso que se va ir revirtiendo con las medidas que se están tomando hacia adelante". Como parte de esa estrategia oficial, la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, intentará persuadir a los bancos para que bajen las tasas de interés y de esa manera fomentar el crédito destinado a las empresas para ampliar la oferta de bienes.
La política cambiaria del Gobierno apunta a mantener a raya el valor de la divisa norteamericana, en un valor inferior a los $ 4, para evitar un impacto en los precios como ocurre cada vez que sube el valor del dólar. Desde el sector privado, estiman que el dólar trepará a fin de este año a $ 4,13, equivalente a una suba del 7%, según el estudio Bein. "Como en todo cambio puede haber alguna tensión, alguna pulseada, pero lo cierto es que el Gobierno y el Banco Central han ido generando las herramientas para poder administrar el tipo de cambio sin sobresaltos", afirmó Boudou.
Por otra parte, el Gobierno intentará también aprovechar la relación con la CGT que lidera Hugo Moyano para morigerar los reclamos salariales, ya que algunos gremios de peso advirtieron que pedirán mejoras de entre 22% y 25% para este año.
En el marco de esa batería de medidas, el Ejecutivo promoverá nuevos acuerdos de precios y a cuyo cargo estará el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Si bien los convenios anteriores no tuvieron el efecto esperado, la idea es presionar a los formadores de precios de la canasta básica para tener controlados esos artículos de primera necesidad. (NA)
Seguidilla de incrementos
- Asado más caro.- El año arrancó con subas de entre un 20% y un 40% en el precio de la carne vacuna. Actualmente, los cortes más económicos cuestan alrededor de $ 20 el kilo, mientras que los cortes especiales como el lomo, la picana y el filet (foto) se ubican en $ 33,90 por kilo en las carnicerías de primera línea. Los motivos del incremento de los cortes son varios: el mal estado de los campos por el efecto de las sequías y la merma en el stock ganadero por la matanza de vientres, entre otros.
- Pescado por las nubes.- A partir de la segunda semana de enero en las pescaderías se comenzaron a percibir aumentos en los precios de los pescados, principalmente los de mar, que se encarecieron hasta un 25%. La merluza pasó de costar $ 16 a $ 20 el kilo, mientras que el kilo de calamar valía $ 20 y actualmente está a $ 25, a su vez el Atún subió de $ 18 a $ 22, también el kilo.
- Suba en lácteos y quesos.- El lunes la leche y los productos lácteos registraron un aumento de entre un 5% y un 15%, según la marca y el producto. Mientras que la leche subió entre un 4% y un 10%, dependiendo su procedencia, en los productos lácteos, la suba no se aplicó bruscamente, sino que se fue aplicando de manera progresiva desde mediados de diciembre.
- Combustibles.- El precio del litro de nafta y de gasoil premium también se incrementó. La semana pasada, ambos combustibles subieron alrededor de un 5%. Se espera que suceda lo mismo con el resto de las naftas durante los próximos días.








