08 Febrero 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- River Plate y Rosario Central igualaron 0-0 en el Monumental. El conjunto de Leonardo Astrada venía de vencer a Chacarita y su objetivo era alcanzar la ansiada regularidad. Sin embargo, los problemas extrafutbolísticos de Ariel Ortega desviaron la atención del plantel y eso se notó dentro del campo.
El cuerpo técnico "millonario" marginó al "Burrito" del banco de los suplentes y mandó a Daniel "Keko" Villalva a la cancha desde el comienzo, para completar una juvenil delantera con Gabriel Funes Mori.
Más allá de la superioridad de River por la inspiración del "Keko" y la voluntad de Funes Mori, los locales se encontraron con la buena respuesta del arquero Hernán Galíndez, la figura de la cancha.
River mostró buenas intenciones e intentó llegar al arco rival con la mayor cantidad de jugadores posible. Buscó el gol Matías Almeyda con un remate de media distancia; Diego Barrado llegó seguido al área rival; Paulo Ferrari, entonado por los dos goles que le marcó a Chacarita, se proyectó cada vez que pudo y hasta Matías Abelairas exhibió mayor vocación ofensiva. Pero nada alcanzó. Los minutos pasaron y la desesperación se fue apoderando de los "millonarios".
El ingreso de Marcelo Gallardo se demoró demasiado. Cuando Astrada mandó a la cancha al "Muñeco", River ya había perdido el orden. Sólo un par de tiros libres cobrados cerca del área ilusionaron a los hinchas "millonarios".
Acertó el planteo
El conjunto de Cuffaro Russo hizo poco en ofensiva. Optó por refugiarse en los últimos metros, cerró los caminos que llevaban al arco defendido por Galíndez y apostó al desgaste físico y mental de su adversario. Cuando sintió que el partido estaba controlado, decidió arriesgar un poco y complicó a la defensa de River.
Los últimos 15 minutos mostraron al visitante más ambicioso y Daniel Vega debió esforzarse para salvar su arco en un par de oportunidades. (Télam-Especial)
El cuerpo técnico "millonario" marginó al "Burrito" del banco de los suplentes y mandó a Daniel "Keko" Villalva a la cancha desde el comienzo, para completar una juvenil delantera con Gabriel Funes Mori.
Más allá de la superioridad de River por la inspiración del "Keko" y la voluntad de Funes Mori, los locales se encontraron con la buena respuesta del arquero Hernán Galíndez, la figura de la cancha.
River mostró buenas intenciones e intentó llegar al arco rival con la mayor cantidad de jugadores posible. Buscó el gol Matías Almeyda con un remate de media distancia; Diego Barrado llegó seguido al área rival; Paulo Ferrari, entonado por los dos goles que le marcó a Chacarita, se proyectó cada vez que pudo y hasta Matías Abelairas exhibió mayor vocación ofensiva. Pero nada alcanzó. Los minutos pasaron y la desesperación se fue apoderando de los "millonarios".
El ingreso de Marcelo Gallardo se demoró demasiado. Cuando Astrada mandó a la cancha al "Muñeco", River ya había perdido el orden. Sólo un par de tiros libres cobrados cerca del área ilusionaron a los hinchas "millonarios".
Acertó el planteo
El conjunto de Cuffaro Russo hizo poco en ofensiva. Optó por refugiarse en los últimos metros, cerró los caminos que llevaban al arco defendido por Galíndez y apostó al desgaste físico y mental de su adversario. Cuando sintió que el partido estaba controlado, decidió arriesgar un poco y complicó a la defensa de River.
Los últimos 15 minutos mostraron al visitante más ambicioso y Daniel Vega debió esforzarse para salvar su arco en un par de oportunidades. (Télam-Especial)
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