"La de Haití es la crisis humanitaria más grave en décadas"

A cinco días del terremoto, hallaron a cinco personas vivas bajo los escombros. El reparto de la ayuda sigue siendo dificultoso.

IMAGENES SOBRECOGEDORAS. A cinco días del terremoto, aún no se han removido todos los escombros en la isla. REUTERS
IMAGENES SOBRECOGEDORAS. A cinco días del terremoto, aún no se han removido todos los escombros en la isla. REUTERS
17 Enero 2010
PUERTO PRINCIPE, Haití.- Al menos cinco personas fueron rescatadas con vida tras permanecer cinco días entre los escombros que dejó el devastador terremoto que asoló a Haití el 12 de enero. En tanto, miles de víctimas esperan la llegada de las primeras ayudas, cuyo reparto continúa siendo un serio problema.

Los 43 cuerpos de búsqueda que trabajan en la isla y buscan afanosamente cualquier aliento de vida lograron sacar de entre las ruinas a Nadine Cardoso, de 62 años, quien estaba deshidratada pero sin heridas. Además, una niña, un hombre y una mujer fueron rescatados de lo que quedó del supermercado Caribbean Market. En el lugar, al momento del sismo, había unas 100 personas.

Por otro lado, socorristas de Israel extrajeron de entre los escombros a un hombre de 58 años con vida. Según la vocera de las Naciones Unidas, los equipos ya lograron salvar a más de 70 personas. "Creemos que todavía hay gente viva y la esperanza de salvarlos continúa", agregó, e informó hay 2.000 expertos abocados a esta tarea junto con 161 perros especializados.

Cifras realistas
El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quién llegó hoy a la isla, opinó: "la de Haití es la más grave crisis humanitaria en décadas. El daño y la pérdida de vidas son simplemente sobrecogedoras". Añadió que sus tres prioridades son salvar la mayor cantidad de personas posible, hacer llegar de forma urgente la ayuda y coordinar las iniciativas internacionales.

Por su parte, y aunque no hay cifras oficiales, el general estadounidense Ken Keen, responsable del transporte de la ayuda militar, consideró posible que durante el terremoto hayan muerto unas 200.000 personas. "Vamos a tener que prepararnos para lo peor. La comunidad internacional considera esas cifras y creo que es realista", indicó.

Keen admitió que hubo incidentes de violencia e insistió en que proporcionar seguridad será un reto. "Hay casos aislados, pero nos preocupan y tendremos que hacer frente a ese problema. Debemos establecer un ambiente seguro para tener éxito con nuestra misión de asistencia humanitaria", evaluó. (Télam)

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