17 Enero 2010 Seguir en 
Inocencia dañada.- Los socorristas estadounidenses consiguieron rescatar hasta el momento 15 personas atrapadas bajo los escombros en Haití tras el sismo, pero las operaciones continúan y la ayuda sigue llegando, explicó un alto responsable este sábado en teleconferencia. Ayer, tres niñas de distintas edades fueron rescatadas por los socorristas. Una nena de dos años yacía bajo los escombros de un maternal. Otra nena, de 11 años, fue sacada desnuda de las ruinas de su casa, donde murió toda su familia, según describió la agencia AFP.
Los médicos trabajan a destajo.- A pocos kilómetros del pequeño hospital de Bienaimé, la médica Rachel Fanfantlissade no tiene tiempo ni de respirar. La clínica quirúrgica privada en la que trabaja abrió sus puertas a todo el público tras el terremoto, y el flujo de heridos que atienden tampoco se detiene un instante. "No hemos parado desde el martes", señala la médica, cuya mascarilla no alcanza a ocultar sus profundas ojeras mientras atiende distintas casos a la vez. A su alrededor, en la pequeña antesala de la clínica, los heridos se apiñan como pueden.
La ayuda llega por cuentagotas.- Cuatro días después del catastrófico terremoto, algo de ayuda ha llegado a Haití, aunque todavía tiene que ser distribuida. En el hospital, Widelie Florent, de ocho años, quien vestía un camisón rosado, miraba silenciosamente a través de los vendajes que cubren su aplastada cara. Probablemente era una bonita niña antes de resultar herida en el sismo; sus ojos, nariz y boca están ahora tan hinchados que con dificultad puede apenas ver o tragar. Sus dientes se cayeron y su frente se deformó. "Nos tomó unas cinco horas sacarla de los escombros y traerla acá", dijo su hermano Ronald, de 22 años, quien estaba alimentándola con banana molida tras cuatro días en los que sólo había bebido leche a través de una pajilla.
Repatriación suspendida.- La repatriación del cuerpo del gendarme argentino muerto en Haití a causa del terremoto que azotó a ese país fue suspendida ayer, según informó la Gendarmería Nacional. El organismo precisó que "la aeronave que trasladará los restos del extinto cabo primero Gustavo Gómez no arribará mañana al aeroparque Jorge Newbery, como estaba previsto". Y alegó que esta demora se debe a cuestiones operativas.
Una secretaria de Estado en el caos.- La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegó ayer a Haití, donde se reunirá con el presidente René Preval. Clinton afirmó que el Ejército de su país envió un portaaviones a la isla para aligerar la distribución de las ayudas. El "Carl Vinson" transporta 19 helicópteros, que ya han empezado a realizar vuelos de ayuda, con los que se distribuye agua envasada y alimentos.
Desde todo el mundo.- La ayuda humanitaria comenzó a llegar a la isla. Dos aviones militares mexicanos lograron aterrizar en Puerto Príncipe; Holanda envió un buque de guerra con agua potable, alimentos y medicinas, además de botes y automóviles para repartir la ayuda; Alemania anunció que redoblará la ayuda humanitaria inmediata para paliar los efectos de la catástrofe; China envió su primer cargamento con ayuda, de 90 toneladas de bienes que incluyen tiendas, camillas, alimentos, medicinas, ropa y equipos de purificación de agua; y la Argentina envió un segundo Hércules con insumos.
Cada vez más cadáveres.- Rescatistas estadounidenses trabajaron durante la noche para sacar a los sobrevivientes de entre las ruinas de un supermercado, donde podría haber atrapadas hasta 100 personas. El grupo estaba a punto de rendirse cuando recibió la noticia de que una cajera que había logrado llamar a alguien en Miami para decir que estaba con vida. La mujer, finalmente fue rescatada, aunque con serias heridas. "Ya hemos recogido alrededor de 50.000 cadáveres y anticipamos que habrá entre 100.000 y 200.000 muertos en total, aunque nunca sabremos la cifra exacta", dijo a Reuters el ministro del Interior, Paul Antoine Bien-Aime.
Los médicos trabajan a destajo.- A pocos kilómetros del pequeño hospital de Bienaimé, la médica Rachel Fanfantlissade no tiene tiempo ni de respirar. La clínica quirúrgica privada en la que trabaja abrió sus puertas a todo el público tras el terremoto, y el flujo de heridos que atienden tampoco se detiene un instante. "No hemos parado desde el martes", señala la médica, cuya mascarilla no alcanza a ocultar sus profundas ojeras mientras atiende distintas casos a la vez. A su alrededor, en la pequeña antesala de la clínica, los heridos se apiñan como pueden.
La ayuda llega por cuentagotas.- Cuatro días después del catastrófico terremoto, algo de ayuda ha llegado a Haití, aunque todavía tiene que ser distribuida. En el hospital, Widelie Florent, de ocho años, quien vestía un camisón rosado, miraba silenciosamente a través de los vendajes que cubren su aplastada cara. Probablemente era una bonita niña antes de resultar herida en el sismo; sus ojos, nariz y boca están ahora tan hinchados que con dificultad puede apenas ver o tragar. Sus dientes se cayeron y su frente se deformó. "Nos tomó unas cinco horas sacarla de los escombros y traerla acá", dijo su hermano Ronald, de 22 años, quien estaba alimentándola con banana molida tras cuatro días en los que sólo había bebido leche a través de una pajilla.
Repatriación suspendida.- La repatriación del cuerpo del gendarme argentino muerto en Haití a causa del terremoto que azotó a ese país fue suspendida ayer, según informó la Gendarmería Nacional. El organismo precisó que "la aeronave que trasladará los restos del extinto cabo primero Gustavo Gómez no arribará mañana al aeroparque Jorge Newbery, como estaba previsto". Y alegó que esta demora se debe a cuestiones operativas.
Una secretaria de Estado en el caos.- La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegó ayer a Haití, donde se reunirá con el presidente René Preval. Clinton afirmó que el Ejército de su país envió un portaaviones a la isla para aligerar la distribución de las ayudas. El "Carl Vinson" transporta 19 helicópteros, que ya han empezado a realizar vuelos de ayuda, con los que se distribuye agua envasada y alimentos.
Desde todo el mundo.- La ayuda humanitaria comenzó a llegar a la isla. Dos aviones militares mexicanos lograron aterrizar en Puerto Príncipe; Holanda envió un buque de guerra con agua potable, alimentos y medicinas, además de botes y automóviles para repartir la ayuda; Alemania anunció que redoblará la ayuda humanitaria inmediata para paliar los efectos de la catástrofe; China envió su primer cargamento con ayuda, de 90 toneladas de bienes que incluyen tiendas, camillas, alimentos, medicinas, ropa y equipos de purificación de agua; y la Argentina envió un segundo Hércules con insumos.
Cada vez más cadáveres.- Rescatistas estadounidenses trabajaron durante la noche para sacar a los sobrevivientes de entre las ruinas de un supermercado, donde podría haber atrapadas hasta 100 personas. El grupo estaba a punto de rendirse cuando recibió la noticia de que una cajera que había logrado llamar a alguien en Miami para decir que estaba con vida. La mujer, finalmente fue rescatada, aunque con serias heridas. "Ya hemos recogido alrededor de 50.000 cadáveres y anticipamos que habrá entre 100.000 y 200.000 muertos en total, aunque nunca sabremos la cifra exacta", dijo a Reuters el ministro del Interior, Paul Antoine Bien-Aime.







