Un problema sin solución

La crisis del transporte es una cuestión que se hunde por la impericia de la conducción y no de los choferes, precisamente. El conflicto ya no sorprende porque se volvió una rutina del fracaso. Empieza la coreografía electoral sin propuestas, pero con griteríos.

Un problema sin solución

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio
Esta nota pertenece al contenido premium y es exclusiva para suscriptores.
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios