Piñera tiene mejores atributos intelectuales

17 Enero 2010
La víspera del ballotage no sólo ha tenido sobre ascuas a sus protagonistas principales, los candidatos Eduardo Frei Ruiz Tagle, que aspira a un segundo mandato (presidió el país entre 1994 y 2000), y Sebastián Piñera, que pretende cerrar los 20 años de gobierno de la Concertación. Estos comicios también han consolidado el papel del sociólogo y politólogo chileno Patricio Navia como referente en análisis político.

Mediático y contundente, el académico de 39 años incluso tuvo su minuto en la prensa nacional tras anunciar el apoyo a Piñera en la segunda vuelta -en la primera respaldó al independiente Marco Enríquez Ominami-. "Piñera está mejor preparado y es intelectualmente más capaz que Frei, al que le afecta su paso por La Moneda. Frei buscará corregir errores de su primer gobierno más que construir un gran legado", argumentó. No obstante, Navia sostiene que la idea de que un ex presidente regrese al poder es poco saludable para los países. "La renovación de liderazgos ayuda a fortalecer las instituciones", expone el sociólogo a LA GACETA. "Los líderes que no se van nunca, terminan debilitando la democracia, y traen consigo la amenaza del caudillaje y del populismo", insiste. Y agrega: la prestigiosa presidenta Michelle Bachelet no debe intentar "reciclarse" políticamente para aspirar a un nuevo mandato en el futuro".

-¿Cuál es el reto de la derecha?

-Debe demostrar que es capaz de gobernar bien, por los intereses del país y no de un sector minoritario. La gran debilidad y la gran duda sobre Piñera radica, precisamente, en que sus negocios se han cruzado con su carrera política.

-¿Qué ocurrirá si el líder de la Renovación Nacional no está a la altura de ese desafío?

-Si Piñera no aprovecha la oportunidad para gobernar por el bien de Chile y aparecen escándalos de corrupción y de uso de información privilegiada para privilegiar a los empresarios, entonces la democracia quedará coja por aferrarse a la idea de que sólo la Concertación puede garantizar la gobernabilidad. Este problema existe en muchos países, incluida la Argentina, donde parece que sólo un partido puede gobernar exitosamente, y que las alternativas políticas llevan al desgobierno y al caos. Es lamentable porque significa que, en realidad, no hay democracia y que los ciudadanos no tienen alternativas legítimas.

-¿Están garantizadas ciertas políticas de Estado en Chile?

-Una de las razones que explican el éxito de Piñera es que ha prometido mantener el modelo económico impulsado por la Concertación. En esencia, se ha comprometido a sostener la misma hoja de ruta, pero con más eficiencia y menos corrupción. No deberíamos ver grandes cambios en términos de política económica y de políticas públicas: en estos asuntos el consenso va más allá de la Concertación.

-¿En qué beneficia y en qué perjudica el mandato presidencial de cuatro años sin reelección?

-La gran ventaja es que ahora hay elecciones presidenciales y parlamentarias concurrentes. Eso ayuda mucho a construir mayorías en el Legislativo que den apoyo al presidente. Naturalmente, un periodo de cuatro años es corto. Chile debería tener la posibilidad de una reelección. Pero no me parece saludable introducirla mientras el jefe de Estado concentre tantos poderes.

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