Aburrido, pero no farandulero

Para el ballotage, el candidato oficialista cuenta con una exitosa vida política

16 Enero 2010
SANTIAGO.- El senador y ex presidente Eduardo Frei se reconoce "rígido, parco y aburrido". No obstante, tuvo un toque de humor el jueves. Hasta entonces estaba lejos en las encuestas de intención de voto, pero cuando obtuvo el respaldo clave del ex candidato Marco Enríquez Ominami, declaró que ganará por una nariz, burlándose de la suya, que es prominente.

Durante la campaña dejó de lado corbatas, se arremangó la camisa y se calificó como más guapo "más guapo" que su rival. "Dicen que soy fome (aburrido). No sé si para ser presidente hay que ser farandulero", ha dicho de sí mismo el oficialista de 67 años, ingeniero civil hidráulico y empresario.

El senador busca reeditar su primera elección, en 1993, cuando obtuvo el 58% de los votos, la más alta mayoría histórica, favorecido por su estilo gerencial, su máxima virtud. Frei lleva como lastre la forma cómo terminó su mandato, en medio de una recesión. A eso se suma que concedió el indulto a un importante narcotraficante.

Frei está casado con la orientadora familiar Marta Larraechea y tiene cuatro hijas. (AFP-NA)

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