Para la Justicia, los presuntos autores del crimen de Silvia Susana Castillo de Roselló ya tienen nombre y apellido. Desde fines de diciembre, los investigadores están tras los pasos del escurridizo Sebastián "Garrón" Romero, sindicado como autor de los disparos que acabaron con la vida de la mujer. En las últimas horas, la Policía identificó a un segundo sospechoso. Según fuentes cercanas a la causa, se trata de Matías Jesús González, apodado "El Negro". Ya se libró una orden de detención en su contra, y ayer a la madrugada se realizaron allanamientos en barrio Ciudadela, pero no se logró dar con el joven. El paradero de "Garrón" también es un misterio.
El 13 de diciembre, poco después de las 5, la familia Roselló llegó a su casa, ubicada en pasaje Bascary al 4.100, luego de una fiesta familiar. Claudio Roselló, de 39 años, estacionó su Citröen ZR gris ante el garaje y se bajó junto a su hija mayor -de 15 años- para abrir el portón. En el vehículo quedaron su esposa, de 37, y sus otros dos hijos, de 13 y de seis.
Claudio estaba caminando de regreso hacia su auto cuando escuchó el grito de Silvia, que señalaba a un hombre armado. El asaltante había aparecido de entre las sombras, a espaldas de su marido, e iba directo hacia donde estaba la adolescente. Al verse descubierto, el delincuente empezó a disparar. Claudio logró llegar a su auto. Desesperado, empezó a maniobrar. El ladrón corrió hacia la esquina, donde lo esperaba un cómplice en una moto. Entre ambos hicieron cuatro tiros más.
Los investigadores no dudaron de que se trataba de delincuentes con experiencia, pues no les había temblado el pulso a la hora de apretar el gatillo. Una de las balas dio en la frente de Silvia, que perdió la vida prácticamente en el acto. La mujer también recibió un disparo en el brazo. Su hija menor, que iba durmiendo sobre sus piernas, se salvó providencialmente. Otro proyectil quedó atorado en el motor del Citröen: el plomo calibre 9 milímetros iba directo hacia el conductor.
Entre los gritos desgarradores de los chicos, la desesperación de Claudio y el pavor de los vecinos, los homicidas escaparon.
En un principio, la causa tenía el calificación de "autores desconocidos". Pasaron dos semanas hasta que el nombre de "Garrón" ocupó ese lugar. Los investigadores ya sospechaban de él a las pocas horas del crimen, pero obtuvieron pruebas concretas en su contra el 18 de diciembre. Ese día, según fuentes policiales, el joven disparó contra la fachada de la casa de una vecina suya, en "La Bombilla": la acusaba a viva voz de haberlo "batido", según dijeron testigos. En el lugar, la Policía secuestró casquillos y proyectiles calibre 9 milímetros. Una pericia demostró que habían sido disparados con la misma arma que acabó con la vida de Silvia.
El 30 de diciembre, el fiscal Carlos Albaca solicitó la detención de "Garrón" a la jueza de Instrucción Emma de Nucci. Desde entonces, se realizaron más de una docena allanamientos en busca del sospechoso. Pero siempre el resultado fue el mismo: negativo.
En la casa del padre del sospechoso, personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Hugo Cabeza, Miguel Gómez, Humberto Ruezga y Raúl Ferreira, secuestró una motocicleta Honda Twister 250 cc gris, similar a la que tenían los homicidas de Silvia. Además, encontraron cartuchos calibre 9 milímetros. "Sólo muerto regreso a la cárcel", afirman que dijo "Garrón" cuando su padre le pidió que se entregara.
La pista de la ropa
Identificar al hombre que presuntamente conducía la moto gris fue una tarea ardua para los investigadores, pues llevaba puesto un casco blanco cuando se perpetró el crimen. Luego de descartar varias pistas, dieron con el nombre de González. El sábado, el fiscal de feria, Carlos Sale, le solicitó al juez de Instrucción Alfonso Zottoli la detención del "Negro". Esta fue librada de inmediato, por lo que ya se alertó a las fuerzas de todo el país sobre la necesidad de capturar a González no bien lo vean.
Los investigadores llegaron a esta pista gracias al testimonio de vecinos de los Roselló, quienes vieron al sospechoso merodear barrio Ciudad Parque en esa moto, sin casco, momentos antes del crimen. Según fuentes cercanas a la causa, las prendas que vestía el hombre fueron la clave para lograr identificarlo.
"Garrón" y "El Negro" no son los únicos buscados. Un tal "Checho" y tres mujeres de su entorno habrían ayudado a los presuntos homicidas a salir Tucumán. Según los investigadores, la última vez que todos ellos fueron vistos en la provincia fue en Navidad.
El dato sobre "Checho" no era certero
El nombre de Sebastián Romero llegó rápidamente a oídos de los investigadores. También el apodo de un tal "Checho", oriundo de barrio Oeste II. Según esta pista, este último era quien conducía la moto gris durante el asalto a los Roselló. Esta hipótesis fue descartada en las últimas horas, pero el muchacho igualmente es buscado por la Policía.








