"Cada día trato de encontrar una pista"

La hermana de Betty no baja los brazos.

29 Noviembre 2009
El 19 de noviembre fue un día de suma tristeza para la familia de Angela Argañaraz, pues la docente habría cumplido 49 años. Según la Justicia, Betty fue asesinada; en la intimidad, el círculo íntimo de la docente está casi resignado. Por eso, esperan con nerviosismo el inicio del debate, durante el cual verán de cerca a los tres imputados de homicidio agravado. "Creo que hay pruebas suficientes como para condenarlos. En cierto modo, eso sería un alivio, pero no tendremos paz mientras ella no aparezca", dijo Liliana Argañaraz, hermana de la víctima.

- ¿Cómo vivió estos días de búsquedas y excavaciones?

- Mi familia y yo estamos ansiosos. Sin dudas, la vamos a seguir buscando después del juicio. Cada día recibimos al menos dos llamados, y la gente nos da datos sobre dónde puede estar ella. No descartamos nada. Tampoco hay que olvidar que está vigente la recompensa de $ 150.000 de la Nación. Cada vez que recibimos un dato, se los remitimos a la Policía y la Justicia, porque ellos son los expertos.

- En pocos días podrá ver de cerca a los imputados...
- Mi esperanza, hace algún tiempo, era que ellas (por las ex novicias) hablaran, que nos dijeran a todos dónde está mi hermana. Pero ahora pienso que no lo van a hacer.

- La desaparición de su hermana movilizó a muchos tucumanos...
- Nos ayudaron personas que ni si quiera conocíamos. Jamás olvidaré esos primeros días, en los que recorrimos toda la provincia. Entrábamos a los montes gritando su nombre. Desde entonces, no tengo paz, no tengo vida. Cada día trato de buscar una pista que me permita hallar a mi hermana. Recién entonces mi familia y yo podremos retomar nuestras vidas.

- Usted no podrá participar en la causa como querellante, pero sí lo hizo durante todo este tiempo en lo que se refiere a la investigación.
- Así es. Y la gente que está en mi situación tampoco debe bajar los brazos. Es una desventaja no poder presentar escritos, pero también se puede actuar de otras maneras. Nadie puede impedir que nos preocupemos por un ser amado. Yo tengo derecho como hermana a saber qué pasó con Betty, y estoy desesperada por esa respuesta.

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