18 Octubre 2009 Seguir en 
"Al hablar de clásicos hoy, no se puede marcar como conflictivas dicotomías. Desde la mirada de la puesta en escena, hablar de un clásico en la literatura teatral, es hablar de un concepto operativo. Una estructura que desafía el aporte de una lectura contextual", señala el director Jorge Gutiérrez, quien montó obras como "Bodas de sangre", "Yerma", La casa de Bernarda Alba" y "O", entre otras. "Cómo se lleve luego esa obra a escena dependerá de los avatares de la producción y de sus modelos. Lo cierto es que un clásico nos permite jugar con algunos datos que circulan de uno u otro modo en nuestro contexto", dijo. Más allá de que se respete el texto tal cual, o se localice o se omita, la cuestión es una sola, según el director. "Los desafíos de un clásico están en la dinámica de la estructura y en las estrategias para construir ese relato. Siempre hay contextualización puesto que hay siempre antes una lectura", concluyó.
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