Berlusconi: "los italianos sabrán de qué pasta estoy hecho"

El premier italiano cargó contra el Tribunal que le quitó su inmunidad jurídica. "Demostraré que las acusaciones de corrupción son ridículas", advirtió.

COMPLICADO. La Corte italiana levantó la inmunidad de Berlusconi, por lo que se reabrirán dos juicios en su contra. REUTERS
COMPLICADO. La Corte italiana levantó la inmunidad de Berlusconi, por lo que se reabrirán dos juicios en su contra. REUTERS
08 Octubre 2009
ROMA, Italia.- Ofuscado y combativo, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó  hoy que no renunciará al Gobierno y que seguirá con más tenacidad, después de que el Tribunal Constitucional suspendiera su inmunidad jurídica. Además, señaló que demostrará que son ridículas las acusaciones de corrupción que pesan en su contra. "Los italianos sabrán de qué pasta estoy hecho", disparó.

En declaraciones radiales, el mandatario se rechazó la determinación de los 15 jueces de la Corte que declararon inconstitucional la ley denominada "Laudo Alfano", que desde 2008 garantizaba protección jurídica a los cuatro principales funcionarios del Poder Ejecutivo. Además, congelaba las causas que recaen sobre el jefe de Estado. "El Gobierno seguirá adelante con calma porque eso será absolutamente indispensable para la libertad y para la democracia", afirmó.

Pese a que, por el momento, no hay amenazas de que se adelanten las elecciones, los analistas italianos señalaron que las consecuencias de la decisión judicial y la contundente respuesta de Berlusconi exacerbaron las tensiones hasta un punto peligroso que podría afectar a la economía.

Crece la tensión
El ataque personal del premier al presidente italiano, Giorgio Napolitano, desató una pugna peligrosa y desestabilizadora entre los dos grandes poderes del Gobierno. Pero la polarización podría empeorar. El jefe de la coalición oficialista en el Senado, Maurizio Gasparri, dijo a la prensa que están planificando una gran manifestación para respaldar al líder.

Los abogados del primer ministro advirtieron que si se cambiaba la ley, su defendido estaría tan ocupado en los Tribunales que no podría hacer su trabajo. La norma de inmunidad, una de los primeras que impulsó Berlusconi tras ganar las elecciones el año pasado, frenó todos las causas en su contra, incluyendo una en la que está acusado de sobornar al letrado británico, David Mills, para que testificara a su favor con el fin de proteger sus negocios. (Reuters-DPA-Télam)

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