La luz verde podría abarcar el caso de las prostitutas de lujo

El proveedor de las chicas está procesado por un tribunal de Bari.

08 Octubre 2009
ROMA.- Además de los líos judiciales, Berlusconi ha protagonizado recientemente una serie de escándalos sexuales desde que su esposa, Verónica Lario, le pidiera en mayo el divorcio, indignada por vida disipada, sus relaciones con una joven de 18 años y sus fiestas con prostitutas de lujo.
En el centro de este último escándalo se encuentra Patrizia D'Addario, una mujer de 42 años que pasó una noche con él en una de sus residencias privadas, cuyas recientes declaraciones enlodaron aún más la imagen del líder conservador, de 73 años. Algunos observadores estiman que tras la pérdida de la coraza judicial, un tribunal de Bari podría procesarlo por incitación a la prostitución. En esta causa se encuentra implicado Gianpaolo Tarantini, un empresario que llevaba las chicas a las fiestas de Berlusconi.

Delatora
Hasta ahora, Tarantini ha asegurado que el anfitrión no sabía que sus invitadas eran prostitutas. El propio Berlusconi declaró públicamente que sólo se trataba de mujeres hermosas, pero que desconocía que eran en realidad chicas "de servicio". Sin embargo, D'Addario, testigo en la causa abierta en Bari, dijo en recientes declaraciones que su compañero de alcoba sabía que ella era una prostituta VIP. Dijo también que no cobró por aquella noche, sino que recibió una promesa de ayuda por parte de Berlusconi para completar un emprendimiento que había iniciado su padre, y que lo llevó al suicidio.
D'Addario, que aclaró que no actúa por venganza, es la principales fuente de información sobre las fiestas privadas a dos medios periodísticos enemistados con el jefe de Gobierno. Por la continua difusión de sus aventuras sexuales, Berlusconi mantiene una verdadera guerra abierta contra los medios, por lo que fue acusado ante el Parlamento Europeo de violar la libertad de prensa. (Especial)

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