Ingresó en la política y empezaron los enredos

08 Octubre 2009
ROMA.- Silvio Berlusconi, magnate de las comunicaciones y uno de los hombres más ricos de Europa, se ha visto implicado en numerosos enredos judiciales desde que inició su carrera política en 1993, pero nunca fue condenado de manera definitiva.
Sus problemas judiciales comenzaron aquel año, cuando decidió entrar en política y llegó a ser jefe de Gobierno. Un tribunal de Milán lo procesó entonces de corrupción, acusación que terminó por obligarlo a renunciar siete meses después asumir el poder, en 1994. Uno de los primeros actos de Berlusconi como primer ministro fue promulgar ese año un decreto-ley que liberaba a los acusados por los jueces anticorrupción "Manos Limpias" ("Mani Pulite", en italiano), que estaban en detención preventiva. Este proceso llevado a cabo por el fiscal Antonio Di Pietro, en 1992, se descubrió una extensa red de corrupción que implicaba a los principales grupos políticos de entonces y a diversos grupos empresariales e industriales. El proceso, también conocido como "tangentopoli" ("tangente" significa comisión en italiano), causó gran conmoción.
Al retomar el Ejecutivo en 2001, Berlusconi obtuvo la inmunidad ahora anulada, que reactivó la causa del tribunal milanés. (AFP-Especial).

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