Trabajo de campo

PELIGROSOS. Los disfraces aportaron color. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
"PELIGROSOS". Los disfraces aportaron color. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
07 Octubre 2009
"No se olvidan más".- La ministra de Educación, Silvia Temkin, especificó que las jornadas realizadas en el parque 9 de Julio fueron una muestra de lo que se ha trabajado en todas las escuelas de la provincia. "Investigaron sobre la enfermedad, el mosquito y las medidas de prevención. Estos chicos no se olvidarán jamás del tema", destacó. Recalcó que uno de los establecimientos recibió una mención de honor por su tarea. "Ahora que empieza el calor tendremos que redoblar los esfuerzos", anunció. A través de una circular, los establecimientos públicos y privados fueron invitados a trabajar en la prevención del dengue en clase.

Aguilares se cuida.- Fue el único intendente que asistió. La Municipalidad que dirige Agustín Fernández fue la más castigada por la epidemia. "Ahora que comienza la época de calor tendremos que retomar la lucha para que no suframos brotes de la enfermedad con la misma virulencia que en el verano pasado", resaltó. Fernández admitió que la población tiene miedo, y luego dijo que ya sacaron entre 35 y 40 camionadas de cacharros en el municipio.

Música y actuación.- "No quiero dengue, no quiero dengue", repetían los alumnos de la escuela Luis Pasteur. La pegadiza canción fue el broche final de la obra representada ante numerosos público. Los estudiantes se convirtieron en actores para dramatizar sobre las características de la enfermedad, cuáles son sus síntomas y los mejores métodos de prevención.

Folletos y megáfono.- Las maestras relataron que en la mayoría de las escuelas los alumnos empezaron a trabajar en abril. Desarrollaron las tareas durante el invierno. Y sorprendieron con sus acciones. En la escuela Capitán de los Andes, por ejemplo, los estudiantes se convirtieron en verdaderos agentes sanitarios: inundaron la zona con folletos, usaron megáfonos para hablar de la enfermedad y de los métodos de prevención y hasta se metieron en los fondos de las casas para sacar los cacharros que podían juntar agua, detallaron Melina Monteros y Yésica Rosales.

Mosquito gigante.- Con una botella de plástico, alambres y papel crepé los alumnos de la escuela Bernabé Aráoz hicieron un Aedes aegypti de medio metro de largo para mostrar las características del insecto. "Nosotros no nos olvidamos del dengue, pese a que la gente ya no lo recuerda", disparó Flavia Eliana Ruiz, de 13 años. De pelo lacio, castaño y ojos vivaces, la adolescente informó, preocupada, acerca de los resultados de una encuesta hecha por sus compañeros en sus respectivos barrios. "La mayoría de los vecinos le tiene miedo al dengue, pero no toman conciencia. Son pocos los que eliminaron la basura y los cacharros", comentó.

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