"Rescate en el metro 123": Un relato sólido y atrapante

Hombres armados secuestran un tren subterráneo en Nueva York y piden un rescate millonario para liberar a los pasajeros que han tomado como rehenes. Un empleado ferroviario mantiene una tensa negociación telefónica con el cabecilla, mientras la policía trata de cercarlo.Por Juan Carlos Di Lullo - Redacción de LA GACETA.

21 Agosto 2009
En las dos décadas que han pasado desde el estreno de "Top gun" (1982) y "Días de trueno" (1990) hubo tiempo de considerar al realizador Tony Scott como una promesa interesante, defenestrarlo luego por entender que su trabajo sintonizaba mejor con el video clip que con el lenguaje cinematográfico y reivindicarlo finalmente como un correcto narrador de historias de acción y suspenso. Y a la luz de lo que después se ha visto dentro del género, "el hermano menor de Ridley" (en referencia a su parentesco con el autor nada menos que de "Blade runner", "Thelma y Louise" o "Alien") confirma por méritos propios un lugar destacado en la lista de los mejores.
Aquí, Scott relata con muy nobles recursos la historia del secuestro de un subte y la negociación para liberar a los rehenes que se desarrolla mientras la policía trata de cazar a los secuestradores y, al mismo tiempo, se intenta hacer llegar el dinero solicitado dentro del plazo que ha fijado el cabecilla de la banda. Y el director apela lo estrictamente necesario a los efectos especiales y al montaje vertiginoso para cumplir con su tarea; afortunadamente, apuesta a los trabajos de un elenco más que correcto y a la construcción de climas para atrapar la atención de los espectadores. El resultado es un filme interesante, con detalles visuales de muy buena factura y con un ritmo sostenido que elude con elegancia la trampa del vértigo al que nos tienen lamentablemente acostumbrados los filmes del género que se han estrenado en los últimos años. Scott va construyendo un relato que, a pesar de ser sencillo, mantiene en vilo a la platea y va abriendo interrogantes sobre el desenlace. A los buenos trabajos actorales de Travolta y de Washington (que siempre le encuentran una veta novedosa a tipos humanos que ya han encarnado en otros filmes) se agregan los aportes de James Gandolfini (el alcalde, frío y cínico) y de Luis Guzmán (el ferroviario secuaz de Travolta) para contribuir en gran medida a la solidez del relato.

Origen: EEUU, 2009. direccion: TONY SCOTT. CON: JOHN TRAVOLTA, DENZEL WASHINGTON, JOHN TURTURRO. violencia: con escenas SEXO: sin escenas. comprension: fácil. lo bueno: El tono de la narración, claro y sin excesos formales. el hallazgo: Algunas de las composiciones actorales.

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