EN ARCADIA. Los chicos de la escuela Pedro León Cornet. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
09 Agosto 2009 Seguir en 

Más tranquilidad y menos delincuencia, un espacio verde para reunirse con amigos y edificios que den sombra a las casas del pueblo, son algunos de los deseos que revelaron chicos de Chicligasta. En el marco del Día del Niño, 22 alumnos de la Escuela Doctor Pedro León Cornet, de la localidad de Arcadia, contaron a LA GACETA qué les gustaría que tenga el barrio en el que viven.
"Cambiaría los terrenos con caña por una cancha y las casas pequeñas por unas más grandes", dijo Carla Paz.
"Quisiéramos más parques para que juguemos y una plaza", dijeron María Belén Morales, Juan Carlos Lucena Herrera, Norberto Fabián Campos, María Soledad Mamaní y Santiago Ariel Moria.
Para Rita Roldán fue difícil responder, porque para ella su barrio es muy limpio y tranquilo. "Le agregaría árboles y más casas", apuntó Rocío Rojas. Mientras que a Pablo Gabriel Peralta le gustaría que en su barrio haya felicidad y amistad y a María José Villafañe, una nueva amiga con quien jugar.
Aunque tuvo que pensar un poco, de repente, Cristian José Avila descubrió que le agregaría a su barrio: "pavimento y más calles". También a Jorge Luis Argañaraz le gustaría modificar las calles: "que sean de oro", dijo.
Con inocencia, Lucía Barros comentó que nuevas hamacas y bancos en la plaza la harían más feliz. En cambio, Maira Yanes pensó en algo inmaterial: "cambiaría la forma de vivir que tiene la gente", respondió la niña.
"Cambiaría los terrenos con caña por una cancha y las casas pequeñas por unas más grandes", dijo Carla Paz.
"Quisiéramos más parques para que juguemos y una plaza", dijeron María Belén Morales, Juan Carlos Lucena Herrera, Norberto Fabián Campos, María Soledad Mamaní y Santiago Ariel Moria.
Para Rita Roldán fue difícil responder, porque para ella su barrio es muy limpio y tranquilo. "Le agregaría árboles y más casas", apuntó Rocío Rojas. Mientras que a Pablo Gabriel Peralta le gustaría que en su barrio haya felicidad y amistad y a María José Villafañe, una nueva amiga con quien jugar.
Aunque tuvo que pensar un poco, de repente, Cristian José Avila descubrió que le agregaría a su barrio: "pavimento y más calles". También a Jorge Luis Argañaraz le gustaría modificar las calles: "que sean de oro", dijo.
Con inocencia, Lucía Barros comentó que nuevas hamacas y bancos en la plaza la harían más feliz. En cambio, Maira Yanes pensó en algo inmaterial: "cambiaría la forma de vivir que tiene la gente", respondió la niña.
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