Los niños también son un buen negocio
El promedio de gasto de los hogares de nivel socioeconómico bajo, con chicos de hasta 12 años, es proporcionalmente más elevado que en hogares con mayor poder adquisitivo. En los bares y en los restaurantes son cada vez más amplios los espacios destinados a los menores. Igual sucede en los shoppings y en los centros de compra en general.
09 Agosto 2009 Seguir en 

La participación del sector infantil en la economía parece crecer a pasos de gigantes en los últimos años, en especial a partir del desarrollo de la tecnología. Los niños de hoy son partícipes activos de las decisiones de los adultos. Así, opinan sobre dónde ir a comer y qué comprar. Incluso, en la industria automotriz se sabe que sus gustos son tomados en consideración cuando los padres van a adquirir o renovar el vehículo familiar.
La importancia de los niños en la economía queda evidenciada en los espacios que los comercios les destinan. En Tucumán, los shopping ofrecen ámbitos especialmente diseñados para contener las demandas del público infantil, al igual que los bares y los restaurantes. Un informe elaborado por la consultora LatinPanel Argentina revela que en los hogares de los distintos niveles socioeconómicos se percibe un denominador común en el consumo de los productos de la canasta básica: a la hora de abastecerse de artículos de alimentación, cosmética y limpieza destinados a los chicos menores de 12 años, en todas las casas son más propensos a comprar primeras marcas.
Celulares, internet, juguetes, consolas de video y prendas de vestir se conjugan con las crecientes demandas de esparcimiento del sector infantil, que cada vez ocupa mayores espacios. Los empresarios están tomando en consideración que los niños también son un buen negocio.
La importancia de los niños en la economía queda evidenciada en los espacios que los comercios les destinan. En Tucumán, los shopping ofrecen ámbitos especialmente diseñados para contener las demandas del público infantil, al igual que los bares y los restaurantes. Un informe elaborado por la consultora LatinPanel Argentina revela que en los hogares de los distintos niveles socioeconómicos se percibe un denominador común en el consumo de los productos de la canasta básica: a la hora de abastecerse de artículos de alimentación, cosmética y limpieza destinados a los chicos menores de 12 años, en todas las casas son más propensos a comprar primeras marcas.
Celulares, internet, juguetes, consolas de video y prendas de vestir se conjugan con las crecientes demandas de esparcimiento del sector infantil, que cada vez ocupa mayores espacios. Los empresarios están tomando en consideración que los niños también son un buen negocio.







