31 Julio 2009 Seguir en 
"Estamos mejorando; cada día hay más chicos en las escuelas", afirmó la secretaria de Gestión Educativa, Silvia Ojeda, quien, basándose en los datos proporcionados por las supervisoras zonales y regionales, dijo que el presentismo estudiantil en la provincia es del 78%.
Aseguró que entre el nivel primario y medio, el presentismo llegó a un 60% en el interior y a menos del 50% en la zona céntrica de la capital.
"Estamos en medio de una guerra de datos que no es importante, y sabemos que hay docentes que les están diciendo a los chicos que vuelvan el lunes", dijo la funcionaria.
Respecto de la posición de los padres que no envían sus hijos a la escuela, opinó que es paradójico que los cines, "donde inevitablemente hay aglomeraciones, estén llenos". No obstante, aclaró que se entiende el temor de los padres. "La escuela no es coercitiva ni avanza sobre los derechos de las personas", destacó la funcionaria.
Docentes en riego
Por otra parte, en relación con la problemática de los docentes en riesgo que no pueden conseguir la justificación de licencias acordadas por embarazo o por enfermedad crónica, Ojeda envió un mensaje tranquilizador. Explicó que ya se cursó comunicación a los directores para que acepten los certificados extendidos por los médicos de cabecera -sin tener que tramitarlos ante el Sesop-, hasta tanto la provincia dicte una norma que contemple la licencia especial para embarazadas e inmunodeprimidos.
Falta de agua
Respecto de los problemas de las escuelas que no brindan garantías de higiene por la falta de agua, la funcionaria dijo que en esos casos no se puede dictar clases, y que los alumnos no deben ir al establecimiento.
Sobre las inasistencias de los alumnos por decisión de los padres, Ojeda recordó que no se puede dejar de cumplir las normas. "Si el chico está enfermo, los padres deben informar al establecimiento y luego presentar un certificado médico", puntualizó. Asimismo, recordó que la vuelta a clases se decidió porque el Ministerio de Salud aconsejó que así se lo hiciera y porque había garantías para preservar la salud dentro de las escuelas.
Aseguró que entre el nivel primario y medio, el presentismo llegó a un 60% en el interior y a menos del 50% en la zona céntrica de la capital.
"Estamos en medio de una guerra de datos que no es importante, y sabemos que hay docentes que les están diciendo a los chicos que vuelvan el lunes", dijo la funcionaria.
Respecto de la posición de los padres que no envían sus hijos a la escuela, opinó que es paradójico que los cines, "donde inevitablemente hay aglomeraciones, estén llenos". No obstante, aclaró que se entiende el temor de los padres. "La escuela no es coercitiva ni avanza sobre los derechos de las personas", destacó la funcionaria.
Docentes en riego
Por otra parte, en relación con la problemática de los docentes en riesgo que no pueden conseguir la justificación de licencias acordadas por embarazo o por enfermedad crónica, Ojeda envió un mensaje tranquilizador. Explicó que ya se cursó comunicación a los directores para que acepten los certificados extendidos por los médicos de cabecera -sin tener que tramitarlos ante el Sesop-, hasta tanto la provincia dicte una norma que contemple la licencia especial para embarazadas e inmunodeprimidos.
Falta de agua
Respecto de los problemas de las escuelas que no brindan garantías de higiene por la falta de agua, la funcionaria dijo que en esos casos no se puede dictar clases, y que los alumnos no deben ir al establecimiento.
Sobre las inasistencias de los alumnos por decisión de los padres, Ojeda recordó que no se puede dejar de cumplir las normas. "Si el chico está enfermo, los padres deben informar al establecimiento y luego presentar un certificado médico", puntualizó. Asimismo, recordó que la vuelta a clases se decidió porque el Ministerio de Salud aconsejó que así se lo hiciera y porque había garantías para preservar la salud dentro de las escuelas.








