Creen que el mantenimiento fue deficiente

El fiscal y los peritos esperan las declaraciones del propietario y de los ingenieros responsables del funcionamiento de la plancha. Estaría descartado que la caldera haya enviado más presión que la correspondiente. Pero aún hay muchas dudas. Video

CAOS EN EL INTERIOR DEL NEGOCIO. La plancha industrial que estalló causó destrozos en las instalaciones y la muerte de tres empleados. GENTILEZA BOMBEROS DE LA PROVINCIA
CAOS EN EL INTERIOR DEL NEGOCIO. La plancha industrial que estalló causó destrozos en las instalaciones y la muerte de tres empleados. GENTILEZA BOMBEROS DE LA PROVINCIA
23 Julio 2009
¿Qué clase de mantenimiento se le realizaba a la plancha? ¿Cuándo fue comprada? ¿Cómo era la rutina de trabajo? ¿Había fallado antes? ¿Qué clase de especialistas la revisaban? Estas son algunas de las preguntas que hoy deberán responder el dueño de la lavandería siniestrada el lunes, René Auvieux, y los ingenieros que se desempeñaban en el local. Con las respuestas que obtengan, los investigadores podrán fundamentar las tres hipótesis sobre cómo se produjo la tragedia que causó tres muertes.
Según expertos, es muy difícil que una secadora-planchadora a vapor (denominada "calandra" en la jerga de la industria) explote como lo hizo la de la lavandería de barrio Don Bosco. Peritos evalúan cuál pudo haber sido la falla técnica que provocó el siniestro.
Aunque el informe pericial aún no está en manos del fiscal de feria, Guillermo Herrera, altas fuentes policiales le confirmaron a LA GACETA que los investigadores ya manejan algunas hipótesis. Para determinar qué pasó realmente, especificaron las fuentes, son fundamentales las declaraciones de Auvieux y de los ingenieros que realizaban el mantenimiento de la plancha y las calderas. "Estas máquinas tienen bajísimas probabilidades de fallar cuando existe un plan de mantenimiento predictivo", dijeron especialistas. Además, las máquinas de esas características cuentan con dispositivos de seguridad que alertan en caso de anomalías, justamente con el fin de evitar una explosión. Hasta el momento pudo constatarse que una de las tapas laterales del cilindro de 3,5 m de largo y un metro de diámetro, salió despedida y derrumbó una pared. La otra tapa permaneció adherida al cilindro y, producto de la explosión, se estrelló contra otro muro. Está descartado, dijeron, que la caldera haya enviado más presión de la correspondiente. Pese a que no precisaron cuáles son las hipótesis, aclararon que giran en torno al funcionamiento y mantenimiento de la plancha.
Las últimas declaraciones de Auvieux indican que 10 días antes del hecho, un especialista había revisado y realizado el mantenimiento de rutina.
Hoy, los peritos se entrevistarán con el dueño de la lavandería para conocer precisiones sobre las personas que chequeaban el correcto funcionamiento de la plancha.