"El dueño ya sabía que la plancha podía estallar"

Familiares de Lucía Pérez, la tercera víctima mortal de la tragedia producida el lunes en una lavandería, acusaron al propietario del local. René Auvieux, titular del comercio, aseguró que era imposible predecir la explosión. "Fue una desgracia", dijo. Allanaron el negocio, pero no hallaron las filmaciones. Videos

HONDO PESAR. Hinojosa, cuñado de la mujer fallecida, dijo que luchará para que el caso no quede impune. LA GACETA / FRANCO VERA
HONDO PESAR. Hinojosa, cuñado de la mujer fallecida, dijo que luchará para que el caso "no quede impune". LA GACETA / FRANCO VERA
23 Julio 2009
"Ella terminaba su turno a las 19. Pero le ordenaron que trabaje hasta las 21. Lucía (del Carmen Pérez) no debería haber muerto: debería haber estado en su casa", dijo José Hinojosa con los ojos enrojecidos por el llanto. Su cuñada, de 45 años, falleció ayer a la madrugada como consecuencia de las gravísimas quemaduras que había sufrido el lunes, tras la explosión de una plancha industrial en una lavandería de barrio Don Bosco. Pérez es la tercera víctima mortal a causa del siniestro. "Esto se podría haber evitado. Dora (Argañaraz), la madre de Lucía, le había advertido al dueño del local (René Auvieux) que la plancha estaba teniendo pérdidas y que en cualquier momento iba a estallar", afirmó Hinojosa. "Eso no es cierto; Dora jamás me dijo algo así", se defendió Auvieux.
La tragedia se produjo en la lavandería ubicada en Santiago del Estero 1.438. A las 19.40, una de las gigantescas planchas que están situadas en la parte trasera del local explotó repentinamente. Según las pericias oficiales, la parte superior de la máquina salió despedida hacia el este y se incrustó en un muro. La base del equipo voló casi 20 metros hasta clavarse en la pared este. En el trayecto, explicaron especialistas, la plancha embistió a Javier Lizárraga, de 27 años, y a Carlos Hansen, de 25. Ambos fallecieron en el acto. Argañaraz y su hija sufrieron quemaduras graves, ya que estaban trabajando junto al aparato que estalló. La primera de ellas está internada en un sanatorio, y su pronóstico es reservado. Mariana Rasparí, otra empleada, también sufrió lesiones graves. Pérez falleció ayer, como consecuencia de un paro cardiorespiratorio.

Confrontación
"Dora conocía a la perfección esas máquinas porque trabajó casi 30 años en lavaderos. Cuando le dijo a Auvieux que era peligroso seguir haciendo funcionar la plancha, él le contestó que no tenía nada por qué preocuparse, que más adelante lo iban a arreglar. Pero no hizo nada", señaló Hinojosa. El dueño de la lavandería negó esta versión. "Jamás pensamos que pudiera suceder esto. Comprendo el dolor de la familia, pero eso no es verdad. Estoy convencido de que no hubo ninguna negligencia técnica; fue una desgracia", dijo Auvieux. Las familias de Pérez y de Hansen iniciarán acciones penales contra el propietario. "Ya pedimos que lo citen como imputado. Creemos que hubo una gravísima negligencia. Incluso, Carlos le había dicho a su esposa que tenía miedo de ir a trabajar", señaló Mónica López, representante legal de la familia Hansen. "La madre de Carlos no podía creer que Auvieux haya dicho que eran amigos", añadió.
El fiscal de feria, Guillermo Herrera, ya recibió el expediente de la investigación, que está a cargo de la seccional 7ª y de Bomberos, al mando de los comisarios Jorge Urueña y Raúl Lobo, respectivamente. Durante la tarde de ayer, la Policía allanó la lavandería en busca de documentos y de las filmaciones que debería haber registrado el sistema de circuito cerrado. Sucede que empleados de la firma declararon tras la tragedia y dijeron que no se les proveía de elementos de seguridad, y que las máquinas no recibían mantenimiento, según fuentes policiales. Los investigadores hallaron varios documentos, pero no el disco rígido donde debía estar registrada la tragedia. Según Auvieux, se lo había llevado días atrás un ingeniero porque la memoria estaba llena.