23 Julio 2009 Seguir en 
La subdirectora de Defensa Civil de la Municipalidad, Silvia Díaz, presentó ayer al mediodía su renuncia al cargo, como consecuencia de la trágica explosión de una lavandería ubicada en el barrio Don Bosco y que dejó como saldo hasta ayer, tres muertos y cuatro heridos. La ex funcionaria fue sorprendida por nuestro fotógrafo en instantes en que salía de la Intendencia, luego de dejar la nota de renuncia.
Díaz, una socorrista de larga trayectoria cuando salió de la intendencia, donde acababa de dejar su renuncia. El martes, apenas conocida la noticia de la explosión en el lavadero, le había dicho a LA GACETA: "esa lavandería no estaba autorizada por nuestra repartición". Sus dichos habían sido respaldados por los de un funcionario de su área, Oscar Terrazas, quien había señalado que se había tramitado la primera etapa del permiso, pero que faltaba "el certificado final".
La funcionaria no hizo declaraciones públicas sobre su renuncia, pero, según fuentes municipales, en la nota que elevó al intendente Domingo Amaya, Díaz le agradeció por la confianza en su profesionalismo para ocupar primero la dirección y luego la subdirección del área. No obstante, en ningún momento se rectificó de sus declaraciones a LA GACETA.
Por otra parte, en su visita de ayer a nuestro diario, el secretario de Gobierno, Walter Berarducci, afirmó que el certificado final estaba en los archivos de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa) y que es probable que los funcionarios hayan desconocido su existencia. Berarducci señaló que Díaz había asumido la conducción de Defensa Civil en 2006, y que el expediente con la habilitación a Lavadero industrial SRL data del año 2005.
En Trabajo
En otro orden, el secretario de Trabajo, Roberto Giménez, consultado por LA GACETA, dijo que la repartición que él conduce había realizado una inspección antes del accidente. "La hicimos como rutina, no porque hubiera habido alguna denuncia. En esa oportunidad registramos que muchos empleados estaban en negro. A partir de la inspección se hizo un blanqueo del personal. No sé si funcionaban en distintos turnos, o si trabajaban en horario continuo. No tuvimos ninguna denuncia por exceso de trabajo en ese local", afirmó el funcionario. Según Giménez, los empleados de los lavaderos industriales no tienen sindicatos ni asociaciones que los representen. Según fuentes de la Dipsa, en Tucumán hay diez lavaderos industriales.
Díaz, una socorrista de larga trayectoria cuando salió de la intendencia, donde acababa de dejar su renuncia. El martes, apenas conocida la noticia de la explosión en el lavadero, le había dicho a LA GACETA: "esa lavandería no estaba autorizada por nuestra repartición". Sus dichos habían sido respaldados por los de un funcionario de su área, Oscar Terrazas, quien había señalado que se había tramitado la primera etapa del permiso, pero que faltaba "el certificado final".
La funcionaria no hizo declaraciones públicas sobre su renuncia, pero, según fuentes municipales, en la nota que elevó al intendente Domingo Amaya, Díaz le agradeció por la confianza en su profesionalismo para ocupar primero la dirección y luego la subdirección del área. No obstante, en ningún momento se rectificó de sus declaraciones a LA GACETA.
Por otra parte, en su visita de ayer a nuestro diario, el secretario de Gobierno, Walter Berarducci, afirmó que el certificado final estaba en los archivos de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa) y que es probable que los funcionarios hayan desconocido su existencia. Berarducci señaló que Díaz había asumido la conducción de Defensa Civil en 2006, y que el expediente con la habilitación a Lavadero industrial SRL data del año 2005.
En Trabajo
En otro orden, el secretario de Trabajo, Roberto Giménez, consultado por LA GACETA, dijo que la repartición que él conduce había realizado una inspección antes del accidente. "La hicimos como rutina, no porque hubiera habido alguna denuncia. En esa oportunidad registramos que muchos empleados estaban en negro. A partir de la inspección se hizo un blanqueo del personal. No sé si funcionaban en distintos turnos, o si trabajaban en horario continuo. No tuvimos ninguna denuncia por exceso de trabajo en ese local", afirmó el funcionario. Según Giménez, los empleados de los lavaderos industriales no tienen sindicatos ni asociaciones que los representen. Según fuentes de la Dipsa, en Tucumán hay diez lavaderos industriales.











