28 Junio 2009 Seguir en 
La tendencia de los índices de confianza cumplió un año de un ciclo negativo caracterizado por un ajuste continuo entre la percepción presente de la economía y las expectativas, dice un informe de la Fundación Mercado. Las causas generalmente de este ajuste fueron una baja continua de la situación de consumo y expectativas que no reaccionan con respecto a la evolución de ingresos, empleo e inflación. Ese fue el escenario del primer semestre. Dentro de este marco, desde diciembre se observa una política de estímulo de demanda en forma de medidas en sectores de electrodomésticos, automotores y recientemente viviendas que, en los dos primeros casos retrajo la caída del consumo pero no recuperó la demanda a niveles anteriores a un año. En cierta forma, desde el lado de la demanda, el ajuste se encuentra acotado por la situación de ingresos y empleo, que se encuentran estancadas, y las expectativas no encuentran un punto de recuperación, ya que se mantienen altas respecto de la inflación y se genera incertidumbre frente al tipo de cambio y la evolución del empleo. "Para los próximos meses se abre un compás de espera, para las familias, por las elecciones, que han agregado un componente adicional de incertidumbre a las expectativas, en confrontación con escenarios similares en comicios anteriores, donde las expectativas mejoraban en función de futuros cambios derivados de la contienda", indica la fundación.







