Jornada con balazos y lesiones
En la historia: 1882. Treinta heridos en las elecciones de 1882. Por Carlos Páez de la Torre (h) - Redacción LA GACETA.
15 Junio 2009 Seguir en 
En su mensaje de 1883 a la Legislatura, el gobernador de Tucumán, doctor Benjamín Paz, dedicó a las elecciones de diciembre de 1882, párrafos que ilustran sobre las violentas costumbres cívicas de la época.Deploraba Paz que los partidos participantes hubieran "convertido en una lucha armada, un acto que debió realizarse con la actitud tranquila, consiguiente al ejercicio de un precioso derecho que, más que otro alguno, requiere del recíproco respeto". De todos modos, estimaba que las versiones agrandaban los sucesos. "No ha habido un solo muerto durante y como consecuencia directa de la elección. La suma de heridos y contusos de uno y otro partido, dudo que pase de treinta, no encontrándose sino cuatro o seis cuyas lesiones hayan revestido alguna gravedad".
Agregaba que "ninguno de los heridos lo ha sido con Remington, y esta circunstancia, así como los informes oficiales que tengo, procedentes de la Policía, y otros datos, me autorizan a afirmar que la fuerza policial que se había puesto a disposición de las respectivas mesas", instaladas en los atrios de la Catedral y de la Merced, "no ha disparado sus armas sobre el pueblo". Se habían efectuado únicamente tiros al aire, expresaba.
Así es que "minutos después de producido el conflicto entre los partidos en acción, el orden estaba completamente restablecido en el recinto de la votación". La Policía "se apresuró a disolver los grupos electores que se desparramaban por la ciudad al retirarse, previniendo o reprimiendo todo atentado", de manera que "una o dos horas después, todo peligro excepcional había desaparecido". A juicio de Paz, existiría siempre el peligro de que "la elección sea tumultuosa y violenta", hasta que no se dictase una nueva ley electoral.







