Miles de simpatizantes de Atlético Tucumán se concentraron en la plaza Independencia para festejar el ascenso a Primera División luego de vencer a Tallers de Córdoba 4-1, en un partido suspendido por razones de seguridad.
La prohibición de que concurran hinchas visitantes a los partidos impidió la asistencia de "decanos" al estadio cordobés, por lo cual debieron seguir las alternativas del encuentro en bares, casas y en las pantallas gigantes que montó el club en su sede de 25 de Mayo y Chile, a 10 cuadras del microcentro tucumano.
Al dar por concluído el partido, se multiplicaron los estallidos de bombas de estruendo y de petardos en distintos puntos de la capital (las primeras explotaron con los goles convertidos por Atlético), mientras que caravanas de vehículos comenzaron a dirigirse a la plaza Independencia, centro neurálgico de los festejos.
Los simpatizantes ganaron rápidamente las veredas de la Casa de Gobierno, vallada para evitar incidentes, y las calles impidiendo el tránsito en la zona, mientras miles de personas ocupan el paseo capitalino.
Los festejos se repiten en las plazas de las capitales del interior, al tiempo que comenzaron a aparecer afiches con ironías en contra de su clásico rival, San Martín de Tucumán, cuya continuidad en Primera pende de un hilo.
El plantel retornará mañana a Tucumán, aunque no se anticipó el horario ni la ruta por la cual llegarán por razones de seguridad.
Los directivos tienen previsto recorrer algunas ciudades del interior, especialmente Simoca, lugar donde nació y vive Luis Miguel Rodríguez, goleador del equipo y una de las figuras fundamentales del equipo este temporada.
Sólo trascendió que efectuarán un cambio de vehículo a medio camino para no ser identificados hasta la cercanía de la capital, ya que la decisión es centralizar los festejos a mediodía en las escalinatas de la Casa de Gobierno, ya que el gobernador José Alperovich es un reconocido hincha "decano", y luego concurrir al estadio. (DyN)








