Los "triperos" se adueñaron de la fiesta

Era el partido que San Martín no podía perder. Con La Ciudadela colmada de pasión, el "santo" tenía la chance de dar un paso clave en la lucha por la permanencia. Pero, en la noche clave para su futuro, el equipo de Carlos Roldán jugó mal, estuvo desorientado y cayó merecidamente por 1 a 0 a manos del "lobo" platense. Por Luis Mario Sueldo - Redacción de LA GACETA.
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25 Mayo 2009
La fiesta fue para la gente que trajo el "tripero". La desazón, para la multitud del "santo". La voluntad de los de Roldán no alcanzó para sacar por lo menos un punto. No está todo perdido para el albirrojo, pero el panorama ya no es el mismo con el que había llegado a este partido y la esperanza por retener la categoría adelgazó bastante. Es indudable que a San Martín le faltaron ideas y decisión de tres cuartos de cancha para arriba.
El primer tiempo resultó muy estudiado por ambos equipos. Ninguno se soltó, ninguno quiso regalar nada. Primó la precaución. Las posibilidades del local para arribar a los dominios de Sessa se asentaron casi siempre en las subidas del lateral Saavedra. Dentro de ese contexto, los platenses parecieron menos tensionados y no se equivocaron nunca cuando jugaron al off- side. Por otro lado, el "Gato" respondió con solvencia las pocas veces que lo exigieron. Hasta que se abrió el marcador, las chances de Gimnasia habían sido más claras. El único gol vino tras una pelota pifiada por Rinaudo, que se desvió en Villavicencio y cayó para Messera en la derecha del ataque. Este lanzó un centro al corazón del área, entraron Alonso y González, y fue "Teté" el que conectó a la red con un cabezazo de pique al suelo. Al arquero Gutiérrez -de correcta labor- no le cupo responsabilidad alguna en esa definición.
El gol cayó como una bomba en La Ciudadela, como si en el aire se leyera que se no habría lugar para torcer la historia.
La escuadra de Madelón -era lógico- planteó el partido como si fuera una final. Cuevas, sobre todo en la fase inicial, causó problemas al fondo rival con su movilidad y con su habilidad. Los volantes del "lobo" surgieron mejor posicionados que sus pares "santos".
En el complemento, el DT albirrojo puso toda la carne al asador con los cambios, pero a San Martín le costó una enormidad crearle inconvenientes a Sessa. El adelantamiento del anfitrión permitió largos contragolpes de Gimnasia, que Alonso, por dos veces, y Sosa desperdiciaron de manera casi increíble para liquidar la lucha. San Martín, en los últimos 20 minutos, fue dueño de la pelota y del terreno, y no supo ni pudo igualar. Gimnasia ganó con justicia. Sin dudas.

Déficit en ofensiva
San Martín sólo causó algunas zozobras a la defensa visitante a través de las subidas de Saavedra. A Urbano y a Vega les costó mucho acomodarse en el terreno.

Merecimientos del visitante

Gimnasia pudo haber marcado un gol más en la parte complementaria, pero falló en la puntada final. Nunca perdió el tino del encuentro.

Arbitro: Gustavo Bassi (bien). Salvo pequeños errores conceptuales, su labor no puede entrar en tela de juicio. Aplicó el reglamento con criterio y no se dejó influir por el denso ambiente.

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