CON LA MIRADA FIJA EN LA PELOTA. César La Paglia cubre el balón ante la intensa marca de Marcelo Goux. El enganche de San Martín mostró algunas pinceladas de buen fútbol. FOTOBAIRES

SANTA FE.- (Enviado especial, José Miguel Manrique).- Es verdad, el “santo” entró dormido al juego con Colón. O mejor dicho, se aturdió desde el minuto cero, por culpa de la notable proyección que evidenció el local hasta pasada la primera parte del partido. San Martín estaba quebrado, tácticamente hablando. Sus tres bloques estaban totalmente desencajados y los “sabaleros” lo aprovecharon. La zona de Serrano, la más débil, fue el canal de acceso para herir a Gutiérrez, que esta vez no pudo hacer nada para evitar la caída de su valla, después de un par de partidos.
Colón asfixiaba a la vista, no lo dejaba ser. Entonces, Ni Saavedra ni Quinteros podían proyectarse por las bandas como Roldán hubiese deseado. Los sustos comenzaron llegar por triplicado al arco de “Anguila” que, sin despeinarse, iba guardando en un costal de “gooouuu” para obsequiarle al dueño de casa. El “santo” necesitaba aire, espacios para moverse, algo que recién consiguió pasado el minuto 30. Ahí fue cuando el chiquito de Saavedra comenzó a perforar el carril izquierdo, y el “ricotero” de Quinteros hacía lo propio por el diestro. Noce, sólido atrás, era el emblema de una zaga que sobre el final lo perdió por lesión.
Sueltos y confiados, los de Bolívar y Pellegrini se le animaron al anfitrión en el “Cementerio de los Elefantes”. De hecho, Quinteros pudo haber burlado la custodia de Pozo, pero un remate cruzado suyo se fue rozando el parante. Después, el “Ratón” también tuvo las suyas, aunque tampoco llegaron a cruzar la línea de cal. Incluso, La Paglia, que arrancó muy flojo, tomó vuelo y casi encuentra el primer tanto (dos veces) de San Martín, en menos de 3’.
El esquema bancaba la parada. Hasta que Noce se retiró por lesión; Pérez Castro falló en un cierre al dar un pase demasiado largo atrás, que el “Bichi” cambió por gol. Roldán tiró toda la carne al asador, mandó a tres puntas adelante, saco a “Leche” y al chileno, pero nada cambió. Salvo el marcador, porque Fuertes, sobre el final, estiró su cuenta personal a dos.







