SEGURIDAD. El jujeño no dio rebote cada vez que intentaron quebrarlo. FOTOBAIRES

SANTA FE. (De nuestro enviado especial, José Miguel Manrique).- "Esto no debe lastimarnos. Todavía quedó mucho camino por recorrer. No vamos a bajar los brazos", afirmó Marcos Gutiérrez, el arquero que se transformó en la figura de San Martín.
"Anguila" se fue con bronca. A simple vista se veía que no estaba conforme con el trabajo realizado por el equipo en el "Cementerio de los Elefantes". "Me voy molesto porque no concretamos las oportunidades que se nos presentaron durante el encuentro. Sabíamos que si le hacíamos un gol íbamos a poder dominarlos con mayor amplitud. Lamentablemente, ellos marcaron un tanto después de una jugada desafortunada", se lamentó el arquero del conjunto albirrojo.
Gutiérrez, antes y después del encuentro, saludó efusivamente e intercambió palabras con Esteban Fuertes, el verdugo de los "santos" en Santa Fe. "Fuera de la cancha tenemos una amistad de años por distintos motivos. Y, en el campo de juego es un goleador que no perdona las chances que se le presentan. Anoche lo sufrimos. Necesitamos tener su frialdad para definir el partido a nuestro favor", agregó.
El "Anguila", si bien sufrió la derrota, se mostró tranquilo. "Lamentablemente perdimos, pero lo importante es que volvimos a ser un equipo que salió a imponer nuestro estilo de juego para buscar un triunfo. Nos faltó dar el golpe de gracia. Tenemos que dejar de desperdiciar chances y practicar más para poder definir los encuentros a nuestro favor", concluyó el jujeño.







