Los Illuminati, una secta misteriosa que cobra actualidad gracias al cine

05 Mayo 2009
Basada en la novela homónima del autor de "El código Da Vinci", Dan Brown, "Angeles y demonios" fue escrita antes del best-seller mundial, pero su adaptación cinematográfica se da en forma de secuela de la película estrenada en 2006.
La historia viene recargada de críticas a la iglesia católica y abre un flanco de discusión importante respecto de lo "oculto" que esta tendría a lo largo de la historia.
Esta polémica lo único que hace es envolver el actual producto cinematográfico con una expectativa aún mayor. Sobre todo porque "Angeles y demonios" pretende hablar de una de las sociedades secretas menos conocidas y por ello más atractivas de la antigüedad: los Illuminati.
La obra, tanto en cine como en el libro, muestra como protagonista a un especialista en simbología de Harvard, Robert Langdon (Tom Hanks) quien es contratado para investigar un extraño hecho ocurrido con uno de los físicos del Vaticano: fue encontrado muerto con un misterioso símbolo grabado en el pecho, iconografía que representaba a la Hermandad de los Illuminati. Con el tiempo, Langdon se convence cada vez más de que los Illuminati han regresado. De acuerdo a Brown, la organización, que tenía a Galileo entre sus miembros, fue fundada para afirmar la supremacía de la ciencia sobre la irracionalidad de la religión, especialmente el Catolicismo. Ahora busca la venganza. La misión de Langdon es detener a los Illuminati antes de que destruyan al Vaticano con una bomba de tiempo generada a partir de la antimateria.
El director de la película, Ron Howard aseguró que los Illuminati se formaron en el siglo XVII. Eran artistas y científicos como Galileo y Bernini, cuyas ideas progresivamente fueron amenazando al Vaticano". Brown, en su sitio web, reafirma esta idea central: "es un hecho que los Illuminati querían vengarse del Vaticano en el siglo XVII. Los primeros Illuminati fueron expulsados de Roma por el Vaticano y cazados sin misericordia".

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