Ewan McGregor se pone en la piel de un oscuro cura

El actor escocés aseguró que fue todo un desafío interpretar a un personaje aparentemente bondadoso, que no duda en hacer lo que sea para defender a la Iglesia. "No quise ser ningún villano", dijo.

PROTAGONISTAS. Ewan McGregor y la actriz Ayelet Zurer. REUTERS
PROTAGONISTAS. Ewan McGregor y la actriz Ayelet Zurer. REUTERS
05 Mayo 2009
Roma.- Ewan McGregor ("La guerra de las galaxias") se enfundó la sotana para representar al camarlengo al mando del Vaticano durante una sucesión papal en el Vaticano para la película "Angeles y demonios", de Ron Howard. Y aunque el personaje es un sacerdote, también tiene su lado oscuro.
"Es muy interesante ser bueno y malo. Es todo un reto. No intentaba representar a ningún villano, sólo interpreto a alguien que es muy devoto de su iglesia y que es capaz de llegar a niveles extremos para protegerla. Pero no quiero ser el tipo malo, porque no es así como funciona", explica el actor.
En "Angeles y demonios", McGregor es el camarlengo de un difunto Papa. Y como secretario del Sumo Pontífice, él está al mando del destino de la Santa Sede mientras se encuentra a un sustituto para dirigir la Iglesia Católica.
"Como para cualquier otro personaje, uno tiene que explorar en su imaginación todos los elementos que lo conforman. Busqué material para saber cómo funciona el Vaticano pero es muy aburrido ver los videos que me mandaron. Usé lo que pude de esa fuente, pero aproveché también la asesoría de un sacerdote durante la filmación", reveló el escocés.
McGregor, que se encuentra en Italia promocionando la película, no ahorró palabras para defender al filme de los ataques. "La gente puede decir lo que quiera contra el filme. Yo sólo interpreto un personaje en una película de ficción, es un thriller situado en el Vaticano. Mi personaje realiza acciones que algunos podrían considerar diabólicas, pero yo no sugiero que así son todos ahí. Simplemente así esa es la forma en la que es el personaje", agregó.
Cuestionado sobre la importancia de la religión en su propia vida, McGregor rechazó que exista tal cosa para él: "a mí me criaron sin religión. Aunque puedo entender por qué es reconfortante, entre otras muchas cosas", puntualizó.
Por su parte, el Vaticano negó ayer que haya obstaculizado la grabación de las escenas de "Angeles y demonios", pues aclaró que ningún productor cinematográfico está autorizado para filmar en territorio de la Sede Apostólica.
El subsecretario del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Angelo Scelzo, explicó a la prensa que el reglamento de la Santa Sede prohíbe cualquier realización de cine en los ambientes vaticanos. "Todas las producciones giradas sobre El Vaticano están obligadas a reconstruir en otro lado los espacios apostólicos", dijo el responsable de otorgar los permisos para los rodajes. (Especial)

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