05 Mayo 2009 Seguir en 
ROMA.- El director Ron Howard acusó ayer al Vaticano de intentar dificultar el rodaje en Roma de su nueva cinta "Angeles y demonios" y desafió a sus críticos católicos a ver la película antes de condenarla.
La secuela cinematográfica de "El código Da Vinci", del escritor Dan Brown, tuvo su estreno ayer en Roma, con el regreso a la pantalla del personaje experto en símbolos Robert Langdon para ayudar al Vaticano a rescatar a cardenales secuestrados y salvar al mundo.
El estreno, como era de esperar, generó una gran polémica en Italia, luego de que Howard denunció que la Iglesia Católica intentó boicotear el estreno en "la ciudad eterna".
El Vaticano se escandalizó con "El código Da Vinci" y la arquidiócesis romana no escondió su negativa de autorizar a Howard para filmar partes de su secuela en el interior de sus iglesias. Howard agregó que el Vaticano también ejerció su influencia a través de canales secundarios para prevenir la grabación en zonas cercanas a ciertas iglesias y logró que un evento relacionado con el estreno de la película fuera cancelado, añadió.
"Se suponía que iba a haber una recepción o proyección aquí en Roma, la que había sido aprobada y supongo que el Vaticano tuvo alguna influencia en aquello", comentó Howard durante una conferencia de prensa.
Denigrante
La controversia aumentó cuando un obispo italiano de 102 años fue citado por los medios italianos durante el fin de semana catalogando al filme como "muy denigrante, difamatorio y ofensivo contra los valores de la Iglesia y la reputación de la Santa Sede".
"Mi única frustración como cineasta es que en verdad dimos un par de ocasiones en marzo para ofrecer a obispos y otros la oportunidad de ver la película. Y todas ellas fueron rechazadas", destacó Howard. "Hasta ahora, todas las críticas, todas las quejas sobre la película han salido de gente que no la ha visto", agregó.
"El código Da Vinci" irritó al Vaticano y a algunos católicos debido a su argumento en el que Jesús se casa con María Magdalena y tienen hijos, creando una línea de sangre real que la Iglesia mantiene en secreto por siglos.
La trama de "Angeles y demonios", en tanto, no eleva preguntas sobre Jesucristo, aunque presenta una trama conspirativa que se desarrolla en el seno de la Santa Sede. La historia, que será estrenada el miércoles 13 en la Argentina, sigue los pasos del simbologista de Harvard Robert Langdon mientras trata de impedir que la legendaria sociedad secreta de los Illuminati destruya la ciudad del Vaticano gracias al poder de la antimateria, recientemente descubierto por físicos norteamericanos.
Tom Hanks, quien nuevamente interpreta a Langdon, reconoció que las películas aumentan la controversia. "La Iglesia estuvo presente durante toda mi infancia y en mis años de escuela. Estoy casado por la Iglesia con mi esposa y cada vez que voy a la iglesia, cualquiera que sea la religión, me siento a pensar en lo increíble que es el misterio de la vida. No lo entiendo pero doy gracias por vivir para disfrutarlo", señaló el actor y productor. (Reuters-Especial)
La secuela cinematográfica de "El código Da Vinci", del escritor Dan Brown, tuvo su estreno ayer en Roma, con el regreso a la pantalla del personaje experto en símbolos Robert Langdon para ayudar al Vaticano a rescatar a cardenales secuestrados y salvar al mundo.
El estreno, como era de esperar, generó una gran polémica en Italia, luego de que Howard denunció que la Iglesia Católica intentó boicotear el estreno en "la ciudad eterna".
El Vaticano se escandalizó con "El código Da Vinci" y la arquidiócesis romana no escondió su negativa de autorizar a Howard para filmar partes de su secuela en el interior de sus iglesias. Howard agregó que el Vaticano también ejerció su influencia a través de canales secundarios para prevenir la grabación en zonas cercanas a ciertas iglesias y logró que un evento relacionado con el estreno de la película fuera cancelado, añadió.
"Se suponía que iba a haber una recepción o proyección aquí en Roma, la que había sido aprobada y supongo que el Vaticano tuvo alguna influencia en aquello", comentó Howard durante una conferencia de prensa.
Denigrante
La controversia aumentó cuando un obispo italiano de 102 años fue citado por los medios italianos durante el fin de semana catalogando al filme como "muy denigrante, difamatorio y ofensivo contra los valores de la Iglesia y la reputación de la Santa Sede".
"Mi única frustración como cineasta es que en verdad dimos un par de ocasiones en marzo para ofrecer a obispos y otros la oportunidad de ver la película. Y todas ellas fueron rechazadas", destacó Howard. "Hasta ahora, todas las críticas, todas las quejas sobre la película han salido de gente que no la ha visto", agregó.
"El código Da Vinci" irritó al Vaticano y a algunos católicos debido a su argumento en el que Jesús se casa con María Magdalena y tienen hijos, creando una línea de sangre real que la Iglesia mantiene en secreto por siglos.
La trama de "Angeles y demonios", en tanto, no eleva preguntas sobre Jesucristo, aunque presenta una trama conspirativa que se desarrolla en el seno de la Santa Sede. La historia, que será estrenada el miércoles 13 en la Argentina, sigue los pasos del simbologista de Harvard Robert Langdon mientras trata de impedir que la legendaria sociedad secreta de los Illuminati destruya la ciudad del Vaticano gracias al poder de la antimateria, recientemente descubierto por físicos norteamericanos.
Tom Hanks, quien nuevamente interpreta a Langdon, reconoció que las películas aumentan la controversia. "La Iglesia estuvo presente durante toda mi infancia y en mis años de escuela. Estoy casado por la Iglesia con mi esposa y cada vez que voy a la iglesia, cualquiera que sea la religión, me siento a pensar en lo increíble que es el misterio de la vida. No lo entiendo pero doy gracias por vivir para disfrutarlo", señaló el actor y productor. (Reuters-Especial)








