Las ventas comerciales cayeron un 25%

Según la Federación Económica de Tucumán, rubros como vestimenta y bares son los que han sufrido el mayor impacto, mientras que alimentos y farmacias son los que menos bajaron. La baja del consumo, y esencialmente la falta de liquidez y crédito son las principales causas de la contracción en el sector, agravada por la incertidumbre económica y política.

CONSECUENCIA DE LA BAJA DEL CONSUMO. A través de las liquidaciones, los comerciantes tucumanos buscan compensar los efectos de la caída en las ventas, que se viene observando ya desde el año pasado. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
CONSECUENCIA DE LA BAJA DEL CONSUMO. A través de las liquidaciones, los comerciantes tucumanos buscan compensar los efectos de la caída en las ventas, que se viene observando ya desde el año pasado. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
03 Mayo 2009
La contracción nacional del consumo, sumada a la incertidumbre generalizada que provocan las elecciones legislativas del 28 de junio, e incluso la permanencia del calor en pleno otoño, configuran un presente poco alentador para el sector comercial tucumano. Esta realidad es sólo una prolongación de una caída en la actividad comercial que ya había comenzado a detectarse en 2008.
"Los datos del primer trimestre de 2009 muestran una contracción de la actividad comercial del orden del 15% en el orden nacional y del 25% en el orden provincial", dijo a LA GACETA el secretario de Comercio de la Federación Económica de Tucumán (FET), Damián Valenzuela Mayer. "Estos son números promedio, ya que existen variaciones de acuerdo a los distintos rubros comerciales y a las zonas geográficas nacionales y provinciales. Rubros como vestimenta y bares son los que han sufrido el mayor impacto, mientras que alimentos y farmacias son los que menos bajaron", subrayó. Recalcó que también el impacto es distinto si se trata de capitales o grandes centros urbanos o de pequeñas ciudades de no más de 50.000 habitantes.
El titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos De la Vega, sostuvo que al impactar en la demanda, la crisis afecta también directamente las posibilidades de inversión porque si cae la demanda nadie va a invertir para producir más y se dificulta abrir nuevas bocas de expendio. Según el dirigente, la caída gradual de la actividad se empezó a sentir con fuerza en octubre y noviembre de 2008, se atenuó un poco en diciembre por las fiestas, y en enero y febrero, meses de vacaciones y período de transición, se notó que la actividad del comercio se redujo según las zonas geográficas.
La baja del consumo, y esencialmente la falta de liquidez y crédito son las principales causas de esta contracción en el sector, agravada por la incertidumbre económica y política que provoca el diferimiento de las compras y la escasez de operaciones. "Dentro del marco del crédito, el corte de las compras en cuotas por parte de las tarjetas es un elemento esencial para la baja del sector comercial", explicó Valenzuela Mayer.
El combo se completa con una excesiva presión tributaria en el marco de este contexto, y la falta de políticas fiscales que contribuyan al sostenimiento de la inversión y la actividad económica, según la percepción del dirigente de la FET. "El Estado contribuye con la inyección de efectivo, pero no alcanza. Es necesario el apoyo concreto a las PyME en forma directa e indirecta a través del fortalecimiento de la demanda", añade.
Valenzuela Mayer opina que Tucumán, además, necesita una buena performance de los sectores azucarero, citrícola, tabacalero, granario e industrial en general, ya que ellos son los que tienen un efecto multiplicador de la economía local. "Por consiguiente si dichos sectores no tienen buenos años, inmediatamente se contrae la actividad comercial", analiza.
En lo inmediato, la agenda del sector esta conformada por alquileres, presión tributaria, acuerdos salariales, tarifas de servicios, crédito al consumo y tasas de interés.

Variables
El secretario de Comercio de la FET destaca que las perspectivas estarán condicionadas por las definiciones políticas económicas internacionales y nacionales, por el comportamiento del tipo de cambio, por la inflación, y por el resultado de los sectores productivos e industriales. "Por el momento, la inyección de liquidez que pueda aportar el Estado a través de los pagos a sus empleados y por la obra pública es el remedio para lubricar el sistema comercial. En el caso de que la incertidumbre política y económica nacional continúe, el comercio seguirá afectado por la baja de actividad", vaticinó Valenzuela Mayer .
El secretario de Comercio de la FET estimó que los principales indicadores locales a monitorear para poder tomar decisiones en el sector comercial son: los resultados de las actividades azucarera, citrícola y granaria; el nivel de actividad de la obra pública, el presupuesto del Estado provincial, el movimiento inmobiliario del centro comercial de San Miguel de Tucumán y Concepción, y los resultados de recaudación provincial (ingresos brutos) y nacional (IVA), tamizados por el aumento de precios para cuantificar la evolución de las actividades comerciales.
"La definición para esta etapa, y que termina siendo una recomendación, es controlar los costos y el tamaño de la estructura del negocio, ya que la demanda estará debilitada  por todo 2009. El crédito seguirá siendo caro y restringido y no será el mejor año de los sectores productivos; además, el Estado no podrá mantener el nivel de actividad pública. La acciones gremiales empresarias y la participación de todos los actores del sector comercial serán fundamentales en la discusión que permita sostener la actividad", concluyó Valenzuela Mayer.

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