28 Abril 2009 Seguir en 
Buenos Aires.- El ex jefe del Comando de Institutos Militares, Santiago Omar Riveros (86), y el ex titular de la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, Osvaldo García (84), fueron acusados formalmente ayer como autores del secuestro seguido de tormentos de una madre y su hijo, Inés Pereyra y Floreal Avellaneda, en el marco del plan sistemático para perseguir a opositores políticos. Se trata del primer juicio por crímenes de lesa humanidad cometido en Campo de Mayo, durante la última dictadura.
También fue acusado por cargos similares el ex jefe de Inteligencia del Comando de Institutos Militares, Fernando Verplaetsen, que dependía de Riveros y era el encargado de identificar y determinar a dónde se debían hacer los operativos. Esos procedimientos, en su gran mayoría culminaban con el secuestro y posterior desaparición de militantes políticos y de familiares o allegados a miembros de organizaciones subversivas. Verplaetsen fue jefe de la Policía Bonaerense, que llegó a comandar el fallecido general Ramón Camps.
El cadáver de Floreal (15) apareció en la costa uruguaya del Río de la Plata, en 1976.
Riveros, fue acusado por graves delitos de lesa humanidad como tormentos y trato brutal a los detenidos. Entre las imputaciones por las cuales comenzó a ser juzgado por el secuestro, tormentos y privación ilegal de la libertad, se señaló que Riveros -como máximo responsable de todo lo que sucedía en Campo de Mayo- otorgó amplias facultades a sus subordinados dentro de la estructura de poder represivo. (NA)
También fue acusado por cargos similares el ex jefe de Inteligencia del Comando de Institutos Militares, Fernando Verplaetsen, que dependía de Riveros y era el encargado de identificar y determinar a dónde se debían hacer los operativos. Esos procedimientos, en su gran mayoría culminaban con el secuestro y posterior desaparición de militantes políticos y de familiares o allegados a miembros de organizaciones subversivas. Verplaetsen fue jefe de la Policía Bonaerense, que llegó a comandar el fallecido general Ramón Camps.
El cadáver de Floreal (15) apareció en la costa uruguaya del Río de la Plata, en 1976.
Riveros, fue acusado por graves delitos de lesa humanidad como tormentos y trato brutal a los detenidos. Entre las imputaciones por las cuales comenzó a ser juzgado por el secuestro, tormentos y privación ilegal de la libertad, se señaló que Riveros -como máximo responsable de todo lo que sucedía en Campo de Mayo- otorgó amplias facultades a sus subordinados dentro de la estructura de poder represivo. (NA)







