Simuló ser enviado de un pastor y raptó a una niña

Simuló ser enviado de un pastor y raptó a una niña

El agresor pasó horas ayudando con arreglos domésticos a la familia de la nena de ocho años, a la que se llevó en un descuido de la abuela. Cuando se ganó la confianza de la gente, dijo que iba a comprar golosinas y se fue con la pequeña en la moto.

EL TRUCO. Reparó el secarropas. EL TRUCO. Reparó el secarropas.
18 Marzo 2009

CONCEPCION.- El caso de una nena de ocho años que fue secuestrada y abusada sexualmente movilizó a todo Famaillá. Los vecinos y la Policía están tras los pasos del delincuente que, se sospecha, podría ser el violador serial.
El desconocido raptó el lunes a la nena de su casa mediante engaños y la llevó en su moto negra. Una pareja halló a la criatura a la 1.30 de ayer, llorando, a la vera de la ruta 38, en el acceso norte a Monteros. Se sospecha que el depravado puede ser el mismo que perpetró al menos seis ataques similares en el Gran San Miguel de Tucumán.
Según la Policía, el delincuente tiene unos 45 años, tonada porteña y se movilizaba en una Honda oscura.
En esa moto llegó a las 14 a una precaria casa ubicada en un barrio al norte de Famaillá. Allí viven la víctima, sus padres, sus siete hermanos -también menores- y su abuela. Esta última fue quien salió al encuentro del sujeto, tras escuchar que llamaban a la puerta.
Aduciendo ser enviado de un pastor evangélico del lugar, el abusador se ganó pacientemente la confianza de la mujer. Mientras tanto, los padres de la criatura trabajaban en el fondo, donde construyen una pieza de material.
El hombre aseguraba, entre otras cosas, que su misión era ayudar en todo lo posible. "Dijo llamarse Alejandro. Parecía muy amable. Después de hablar de su iglesia y de las obras que ellos hacían, lo invité a comer un guiso. Luego, cuando comenzaron a llegar los chicos de la escuela, se puso a anotar los útiles que les hacían falta. Les prometió mochilas, cartucheras y otras cosas", contó la mujer, indignada.
Durante toda esa tarde, relató la anciana, el delincuente se dedicó a arreglar un secarropas y celulares porque, según les dijo, era técnico electromecánico. "En un momento dado salió con la chiquita de 12 años, supuestamente a hacer unas compras. Al rato volvieron y ella estaba llorando. No me quiso decir nada de lo que había sucedido. Tampoco pensé cosas malas. Ahora me doy cuenta de que fue a la primera que intentó llevarse, pero ella se resistió", relató la abuela de la nena. Su nombre, al igual que la del resto de la familia, no puede revelarse por razones legales.
El abusador pidió permiso para continuar reparando los electrodomésticos. "Mientras yo me iba al fondo, el tipo me dijo: ?voy a comprar golosinas, ya vuelvo?. Entonces se fue en la moto con mi nieta de ocho años", relató aún consternada la abuela de la nena.
A las 20, cuando advirtieron que el desconocido se había marchado hacía ya una hora, los familiares de la niña se alarmaron. "Salimos todos a buscarlos", dijo la anciana.
Armados con palos, cuchillos y escopetas, los vecinos fueron a la caza del abusador. En el grupo también se encontraban los "mellizos" Orellana: el legislador José y el intendente Enrique. Todos recorrieron la ciudad e incluso localidades vecinas, pero no hallaron nada. "Si hubiésemos encontrado a ese desgraciado, no sé qué le hubiera pasado", aseguró un vecino.
A los rastrillajes se sumaron policías de la División Homicidios y Delitos Complejos, al mando del comisario Miguel Gómez; de la Brigada Oeste, a cargo del comisario Héctor Figueroa; de la Regional Oeste, dirigidos por el comisario Juan Rodríguez; de la División Canes y de la Policía Motorizada de la provincia. Finalmente, una pareja halló a la nena a la 1.30 a 20 kilómetros de su casa. La fiscala Mónica García de Targa ordenó que la niña fuera revisada por los médicos. Los estudios determinaron había sido abusada sexualmente.
La noticia indignó a los vecinos. Ayer a la mañana se distribuyeron identikits del delincuente por toda la ciudad de Famaillá y zonas aledañas. Según los investigadores, existen indicios de que el abusador serial fue quien perpetró el ataque. "Es probable que el tipo haya cambiado de terreno al estar acorralado en la zona en que actuaba. Este, al igual que el otro, se moviliza en una motocicleta y también actuó engañando a sus víctimas", opinó el comisario Figueroa.
Los policías obtuvieron huellas digitales de uno de los electrodomésticos que había tocado el hombre mientras preparaba el ataque. Pero hasta anoche no había pistas firmes para identificarlo. Minuto a minuto, la indignación crece en Famaillá. (C)

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