Llegó tarde a las cenas y a varias reuniones

Romper el protocolo, un viejo hábito.

11 Febrero 2009
Madrid.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se hace esperar. Lo saben bien los argentinos y, ahora, también los españoles. Durante su primera visita de Estado a España, la mandataria protagonizó sonados retrasos que rompieron el protocolo y desesperaron a algunos periodistas. "Siempre es así", admitió alguien cercano a la delegación que compartía espera con algún periodista en la Casa de América de Madrid.
Algunos recordaban el episodio de la Cumbre del G 20 de noviembre en Washington. Tras la foto de familia, su homólogo mexicano, Felipe Calderón, se dio cuenta de que la imagen se había tomado sin Cristina. Y hubo que repetir la toma después de que llegó, sonriente y tranquila.
En la Casa de América, Cristina intervino ayer con más de media hora de retraso, por lo que los informadores sólo pudieron hacerle luego dos preguntas. Y también llegó tarde al Congreso de los Diputados, donde después de su discurso y de que le entregasen las medallas del Congreso y del Senado, estaba prevista en la agenda una importante y esperada intervención del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la crisis económica en España. El mandatario empezó 40 minutos tarde.
El mal manejo de los tiempos fue otro dolor de cabeza durante la cena de gala en su honor que le brindaron, el lunes a la noche, los reyes Juan Carlos y Sofía de Borbón. En esa ocasión, la jefa de Estado también llegó con 40 minutos de retraso, lo que irritó a los anfitriones y a los más de 100 invitados -entre los que estaba el cantante Raphael-, ya que la comida y los discursos se demoraron. (DPA)

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