29 Enero 2009 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- La Cámara de Diputados de Estados Unidos aprobó anoche y remitió al Senado un paquete de estímulo de U$S 819.000 millones con el cual el presidente Barack Obama intentará reactivar la economía del país.
La votación concluyó con 244 votos a favor del plan y 188 en contra, con un fuerte encolumnamiento del oficialismo detrás del mandatario demócrata y una completa oposición de los republicanos, ninguno de los cuáles aprobó el proyecto.
Obama se declaró agradecido a la Cámara por la decisión y aseguró que la consecuencia más importante de la reactivación será la creación de nuevos empleos. El plan también incluye recortes tributarios para familias y pequeñas empresas, e inversiones en infraestructura y programas sociales en los próximos dos años.
"Durante el 2008, Estados Unidos perdió 2,6 millones de puestos de trabajo. El lunes nos enteramos de que algunos de nuestros mayores empleadores planean recortar otros 55.000 -reconoció- Se trata de una llamada para que Washington despierte y se dé cuenta de que el pueblo necesita que actuemos inmediatamente".
"Hay muchos números en este plan: doblará nuestra capacidad para generar energía alternativa, reducirá el costo de la salud en miles de millones y mejorará su calidad. Además, modernizará miles de salas de clase y enviará más chicos a la educación terciaria", agregó.
El propio Obama visitó el Congreso el martes en un intento por acercar a los republicanos a su propuesta, pero no tuvo éxito dados sus temores a un mayor control estatal de la economía. El mandatario también se dirigió a sus correligionarios demócratas para que renuncien a ciertas disposiciones que el partido opositor consideraba dinero mal empleado. (Télam-AFP-NA)
La votación concluyó con 244 votos a favor del plan y 188 en contra, con un fuerte encolumnamiento del oficialismo detrás del mandatario demócrata y una completa oposición de los republicanos, ninguno de los cuáles aprobó el proyecto.
Obama se declaró agradecido a la Cámara por la decisión y aseguró que la consecuencia más importante de la reactivación será la creación de nuevos empleos. El plan también incluye recortes tributarios para familias y pequeñas empresas, e inversiones en infraestructura y programas sociales en los próximos dos años.
"Durante el 2008, Estados Unidos perdió 2,6 millones de puestos de trabajo. El lunes nos enteramos de que algunos de nuestros mayores empleadores planean recortar otros 55.000 -reconoció- Se trata de una llamada para que Washington despierte y se dé cuenta de que el pueblo necesita que actuemos inmediatamente".
"Hay muchos números en este plan: doblará nuestra capacidad para generar energía alternativa, reducirá el costo de la salud en miles de millones y mejorará su calidad. Además, modernizará miles de salas de clase y enviará más chicos a la educación terciaria", agregó.
El propio Obama visitó el Congreso el martes en un intento por acercar a los republicanos a su propuesta, pero no tuvo éxito dados sus temores a un mayor control estatal de la economía. El mandatario también se dirigió a sus correligionarios demócratas para que renuncien a ciertas disposiciones que el partido opositor consideraba dinero mal empleado. (Télam-AFP-NA)




